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Previa de la Champions League 2018/2019: «¿Puede alguien batir al Olympique de Lyon o al Wolfsburgo?»

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Foto: UEFA (c)

En los próximos días se inaugurará la fase final de una nueva edición de la máxima competición continental a nivel de clubes: la UEFA Women’s Champions League. La primera edición, desde que cambió de denominación el torneo en la temporada 2009/2010, con una final independiente de la masculina; que esperemos que atraiga a más público que en las últimas finales, y sobre todo, que tenga un trato más decente por parte tanto de la propia UEFA, como de la prensa. El sueño de todas las jugadoras será aterrizar en Budapest.

Para la mayoría de equipos la capital magiar no es más que una mera utopía. Para otros, como es el caso de los dos conjuntos españoles, un sueño cada vez más cercano. Para PSG y Bayern una reválida. Mientras que para los dos de siempre, sino les cruzan como en la temporada 2016/2017, Budapest es el objetivo de la temporada. Para las campeonas francesas es una obligación, para las campeonas alemanas otra oportunidad más para intentar recuperar la corona europea que creen merecer. Y es que por mucho que la inversión de los clubes ingleses y españoles recorte las diferencias año a año, la brecha, si bien ya no es abismal como antaño, a día de hoy sigue siendo enorme. Los dos montruos del fútbol femenino continental siguen estando en otra liga.

Un monopolio germano-francés

Como decíamos, la inversión desde la FA WSL y la Liga Iberdrola está cerrando la brecha. La profesionalización del fútbol femenino gracias a las grandes inversiones de dinero que se están haciendo desde ambos países otorga más posibilidades de competir a sus representantes. El acceso a mejores jugadoras, la mejor preparación física o el mero hecho de poder dedicarse a tiempo completo (en la mayoría de los casos); facilita el poder competir contra los gigantes del continente. Pero a día de hoy, Olympique de Lyon y Wolfsburgo siguen estando dos escalones por delante del resto. Y aunque con una plantilla más limitada que otros años, el PSG también lo parece estar. Al igual que un Bayern Múnich con una relación muy complicada con la UWCL. Tienen a su favor la preparación física, la experiencia adquirida, la capacidad de jugar a un ritmo superior; pero sobre todo, el gran bagaje que es el jugar cada temporada un mínimo de dos partidos ante los dos dominadores del continente.

Los equipos alemanes y franceses han dominado la competición en está década. Desde la temporada 2009/2010, el Olympique de Lyon ha alcanzado la final en 7 ocasiones, cayendo eliminado en octavos de final ante el 1.FFC Turbine Potsdam alemán y el Paris Saint-Germain en las temporadas 2013/2014 y 2014/2015 respectivamente. El Wolfsburgo por su parte, ha alcanzado la final de la Champions en 4 de las 6 ocasiones en las que ha disputado la competición. Sólo ha caído eliminado en 2015 ante el Paris Saint-Germain (semifinales) y el Olympique de Lyon en 2017 (cuartos de final). El PSG por su parte, ha llegado a la final en 2 de sus 5 temporadas en la UWCL. Cayendo ante el Frankfurt, Olympique de Lyon y contra el Tyresö sueco. Aquel conjunto en el que militaban Vero Boquete, Marta y Christen Press es el único finalista de la UWCL que no ha sido alemán o francés. Un dato que demuestra la superioridad del fútbol de ambos países en esta competición. Más allá de aquella eliminación contra el conjunto sueco en la 2013/2014, los 3 gigantes del continente en los últimos años nunca han perdido una eliminatoria contra un equipo que no fuese de la Allianz Frauen-Bundesliga o la Division 1 F.

Finales de la UEFA Women’s Champions League:


2009/2010 Turbine Potsdam-Olympique de Lyon (Alemania-Francia)
2010/2011 Olympique de Lyon-Turbine Potsdam (Francia-Alemania)
2011/2012 Olympique de Lyon-Frankfurt (Francia-Alemania)
2012/2013 Wolfsburgo-Olympique de Lyon (Alemania-Francia)
2013/2014 Wolfsburgo-Tyresö (Alemania-Suecia)*
2014/2015 Frankfurt-Paris Saint-Germain (Alemania-Francia)
2015/2016 Olympique de Lyon-Wolfsburgo (Francia-Alemania)
2016/2017 Olympique de Lyon-Paris Saint-Germain (Francia-Francia)**
2017/2018 Olympique de Lyon-Wolfsburgo (Francia-Alemania)

*La única final con un equipo que no fuese alemán o francés. **La única final sin equipos alemanes. 

Todavía no es nuestra lucha

El fútbol femenino español evoluciona a pasos agigantados cada temporada, pero como vimos en el curso anterior en duelos directos ante los dos grandes del continente, todavía nos queda un largo camino para poder marcarnos como objetivo real el ganar la competición. 

Es curioso que la mejor actuación del conjunto catalán la temporada pasada fuera ante el peor de los rivales, el Lyon. No comparto la opinión de muchos de que el Barça compitió de «tú a tú» con el conjunto del Ródano, pero sí que creo que compitió lo mejor posible y al máximo de sus posibilidades. Para mí no hubo «color» en la eliminatoria. Es cierto que las porteras juegan, pero si no llega a ser por una actuación incalificable de Sandra Paños, las campeonas de Europa hubieran sentenciado el duelo en los primeros 30 minutos. De hecho, el primer disparo de las de Fran Sánchez fue en el minuto 57. Y el gol de Patri Guijarro fue un error imperdonable de Sarah Bouhaddi. Y en la vuelta la sensación, si bien es cierto que el Lyon no generó muchas ocasiones, fue igual que en la ida. Las campeonas de la Copa de la Reina podían aguantar defensivamente gracias a una gran preparación física y táctica, pero no había ni la más mínima capacidad de hacerle daño al conjunto de Pedros. El primer disparo a puerta de las locales en el Mini Estadi fue en el minuto 75. Sólo 4 disparos a puerta en 180 minutos. 

Por su parte el Atlético de Madrid demostró no estar preparado para la súper élite. Sin contar aquel famoso 12-2 en Wolfsburgo que para mí, simplemente demostró que la plantilla del campeón de la Liga Iberdrola era cortísima; las de Villacampa sólo fueron capaces de competir 45 minutos ante el campeón alemán. Con un breve cambio táctico de las alemanas y una subida de marcha, pudieron destrozar al conjunto madrileño en Majadahonda. Fueron 3 goles pero podrían haber sido 5 ó 6 perfectamente.

Datos de ambas eliminatorias:

  • Wolfsburgo 15 – 2 Atlético de Madrid (Resultado Global): Disparos Totales: 39-10 // Disparos A Puerta: 23-2 // Saques de Esquina: 11-3.
  • Olympique de Lyon 3-1 Fútbol Club Barcelona (Resultado Global): Disparos Totales: 39-5 // Disparos A Puerta: 14-4 // Saques de Esquina: 19-3.

Desde que la Champions es UWCL, todavía no hemos sido capaces de ganar una eliminatoria ante equipos alemanes, franceses o ingleses:

-2010/2011 Octavos de Final: Arsenal elimina al Rayo Vallecano por un global de 4-3

-2011/2012 Octavos de Final: Arsenal elimina al Rayo Vallecano por un global de 6-2

-2012/2013 Dieciseisavos de Final: Arsenal elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 7-0

-2013/2014 Cuartos de Final: Wolfsburgo elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 5-0

-2014/2015 Octavos de Final: Bristol City elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 2-1

-2015/2016 Octavos de Final: Olympique de Lyon elimina al Club Atlético de Madrid por un global de 9-1

-2015/2016 Cuartos de Final: Paris Saint-Germain elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 1-0

-2016/2017 Semifinales: Paris Saint-Germain elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 5-1

-2017/2018 Dieciseisavos de Final: Wolfsburgo elimina al Club Atlético de Madrid por un global de 15-2

-2017/2018 Cuartos de Final: Olympique de Lyon elimina al Fútbol Club Barcelona por un global de 3-1

10 Eliminatorias = 10 Eliminaciones (1 Victoria // 3 Empates // 16 Derrotas)

Pero bueno, dejémonos de datos y míscelánea, centrémonos en quiénes son los favoritos en esta edición y cómo los clasificaríamos. Para mí, podríamos dividir a los equipos en 6 grupos, aunque realmente, podríamos hablar de 3 (Alemania-Francia, Inglaterra-España, El Resto).

LOS DOS ÚNICOS FAVORITOS

  • Olympique de Lyon: «Sólo vale ganar»

Sea justo o no, incluso por una propia exigencia muy rigurosa, a las jugadoras de Jean-Michel Aulas sólo les vale ganar la Champions League. Es más, hemos llegado a un punto en que su temporada, tanto para los medios de comunicación como para el propio club francés, se juzga en base a su actuación en la máxima competición continental. Por ello cada verano desde aquellos dos fracasos consecutivos en las temporadas 2014 y 2015, donde cayeron en octavos de final, las reinas de Francia no dan por sentada su superioridad y buscan cómo mejorar en diferentes aspectos que les permita seguir manteniendo esa brecha que les separa del resto. Cada temporada es más difícil. Ya no sólo hay que luchar con los clubes alemanes y con el PSG, ya que los presupuestos en otros países más allá de las fronteras franco-germanas se incrementan de forma exponencial y hace que cada vez sea más complicado acaparar el mercado (además de la obvia mejora de nivel que provoca la profesionalización). Pero de nuevo a la hora de escribir estas líneas a modo de previa de la competición, vuelven a ser las grandes favoritas al título. La cuarta consecutiva parece ser una obligación. Porque siguen siendo las mejores. Porque son superiores en casi todos los aspectos al resto de equipos. Pero sobre todo, porque cada temporada el proyecto sólo tiene un objetivo en mente: coronarse campeonas de Europa.

Hay dos aspectos muy llamativos que aprecio en la plantilla del conjunto del Ródano. Creo que la llegada de Carolin Simon y la teórica reubicación de Amel Majri provoca que Reynald Pedros, al menos para mí, pueda armar el mejor once del OL en los últimos años (quizás incluso de su historia). Hace unos años siempre hablábamos de que los puestos de laterales tenían campo de mejora; y si el pasado verano ficharon a la mejor lateral diestra del planeta, en estas vacaciones han conseguido hacerse con, para mí, la mejor lateral zurda del panorama internacional. Y por si fuera poco, por fin podrán liberar a Majri en condiciones. Pero por otro lado, la plantilla parece corta y con menos recursos que las pasadas temporadas. Y es que no dejan de haber perdido, pese a que muchas jugadoras estuvieran en el final de su carrera y otras contasen muy poco para Pedros, a 8 jugadoras además de las 3 que abandonaron el club el invierno: Camille Abily, Kheira Hamraoui, Morgan Brian, Élodie Thomis, Corine Petit, Jessica Houara d’Hommeaux, Paulyne Peyraud-Magnin y Romane Bruneau + Claire Lavogez, Kenza Dali y Mylaine Tarrieu. Jugadoras como Petit o Thomis ya no estaban para el máximo nivel y las porteras han sido bien reemplazadas por una excelente guardameta como es Lisa Weiss y la joven Audrey Dupupet. Pero hay un vacío muy grande en ciertas posiciones. No hay relevo de garantías para Bronze con la salida de Houara (pese a sus lesiones) y la retirada de Petit. Ni Abily, ni Hamraoui, ni Brian (que se suponía que tenía que ser el relevo de Abily y que ha dejado el club tras haber llegado en el mercado invernal) han sido reemplazadas. Ni siquiera han fichado un perfil parecido al de Claire Lavogez. Sin embargo, ha llegado una interior interesante como Isobel Christiansen.

Así pues, Pedros se queda con 11-15 jugadoras del más alto nivel; y tendrá que apostar a que jugadoras como las jóvenes Selma Bacha, Emelyne Laurent, Malvine Malard (las tres estuvieron en el pasado mundial sub20), Lorena Azzaro, Danielle Roux y Eva Kouache (las tres estuvieron en la pasada Eurocopa Sub19) evolucionen y den el siguiente paso en su desarrollo esta temporada en las oportunidades que les den durante todo el curso. Y es que siempre hay que tener en cuenta, que ante la endeblez de muchos equipos de la Division 1 Feminine, el OL se puede permitir rotar casi cada jornada. Aunque podríamos tener sorpresas cuando finalicen las ligas de verano como la NWSL. Y si no, en el mercado invernal tendrán capacidad financiera para añadir las piezas que necesiten (Aulas confirmó después del partido contra el Soyaux que podrían llegar 2 jugadoras más).

La gran pregunta que muchos se hacen es: «¿Son invencibles?». No. Ni mucho menos. Pero si que es verdad, que a doble partido, parece que sólo los equipos alemanes y el PSG podrían tener opciones reales. Y es que como vimos en las eliminatorias ante el Fútbol Club Barcelona y el Manchester City la temporada pasada, por mucho que los resultados globales fueran ajustados, la realidad fue que simplemente estuvieron, sobre todo en casa, muy erráticas de cara a gol. Sólo el Wolfsburgo en estas últimas 3 temporadas ha dado la sensación de poder eliminarlas a doble partido. En una final puede pasar de todo. De hecho, si bien es cierto que han ganado 5 de las últimas 6 finales que han disputado, 3 las ganaron desde la tanda de penaltis (dos contra el PSG y una contra el Wolfsburgo), otra en la prórroga y con superioridad numérica (la temporada pasada contra el Wolfsburgo), y la otra por la mínima en 2016.

Ganan las ligas casi por inercia. Y como vimos en la pasada final de copa, pese a que cayeron derrotadas, el teórico «mazazo» no fue tal porque eran las campeonas de Europa. Se sentían las mejores del continente. Porque lo son y lo llevan demostrando los últimos tres años. Sólo les vale ganar la Champions League.

  • Wolfsburgo: «Con más ganas que nunca»

Y si el gran favorito al título vuelve a ser el Olympique de Lyon, el gran rival de las francesas vuelve a ser el mismo: El Wolfsburgo. Las de Stephan Lerch parecen que tampoco tienen rival en Europa más allá de las vigentes campeonas. De hecho, en las últimas tres temporadas, el VfL ha caído ante el Lyon. En la final de 2016 en la tanda de penaltis, en 2017 en cuartos de final por la mínima (2-1 en el global) y siendo el primer equipo en mucho tiempo en jugarle de igual a igual al conjunto del Ródano, y en la final de 2018, donde llegaron muy cansadas y perdieron en la prórroga por culpa de una actuación estelar de van de Sanden. Y es que el único equipo que se puede acercar al potencial del OL y que ha demostrado tanto en el pasado como en el presente que pueden batirlas, son ellas. Las chicas de la Volkswagen.

Recuerdo que allá por los meses de marzo y abril, muchos nos preguntábamos si eran ellas el rival a batir. Era impresionante la facilidad para generar peligro que mostraron durante ese periodo de tiempo. Pernille Harder, Caroline Graham Hansen, Ewa Pajor, Sara Björk Gunnarsdóttir… Una auténtica máquina de ganar partidos. La demostración de poder y la solvencia que mostraron ante un Chelsea intratable en la FA WSL y que había eliminado a Bayern, Rosengard y Montpellier dejó a muchos boquiabiertos. Pero recuerdo que tras esa eliminatoria escribí en twitter algo así como que: «Probablemente son las mejores del mundo en estos momentos. Pero veremos cómo llegan a la final ante el Lyon». Las alemanas disputaron 9 partidos en menos de un mes antes de llegar a la final de Kiev; disputando la final de la DFB-Pokal sólo 5 días antes del duelo ante el OL. El físico y las lesiones marcaron la final. Caroline Graham Hansen y Sara Björk se lesionaron durante el encuentro, de hecho, la noruega ya llegaba tocada de la final ante el Bayern (recordemos que llegaron a los penaltis ante el conjunto de Baviera); y Alexandra Popp, además de ser expulsada en la prórroga, llegaba tocada (no jugó la final de la Pokal por lesión). El no poder utilizar a Neto, Masar y Minde además de la baja de Peter, fue un lastre difícil de superar. La roja a Popp fue meramente anecdótica. La prórroga era la crónica de una muerte anunciada.

Por eso el Wolfsburgo puede ser aún más peligroso esta temporada. Desde 2017, cuando Kellermann propuso ser un equipo más ofensivo con la llegada de Harder, el conjunto ha ido a más y ha mejorado año a año hasta convertirse en auténtica máquina de ganar partidos. Dos dobletes nacionales pero con la «espinita» clavada de haber caído con el Lyon por «detalles». En 2017 por perdonar ocasiones y ser demasiado valientes; y en 2018 por llegar al límite a la final (recordemos que los cuartos del 2017 también se disputaron en medio de dos duelos contra el Bayern). Tienen la sensación de que merecen un poquito más. De que de verdad están preparadas para ser campeonas de Europa. El calendario, a primera vista, no parece ser malo para ellas. Con esas ganas de venganza y comerse el mundo, unido a una temporada más de experiencia para su trío ofensivo: Hansen (23), Harder (25) y (Pajor (21)… Parece que serán más peligrosas que nunca.

Decía Emma Hayes, la entrenadora del Chelsea, antes de enfrentarse al conjunto de Lerch, que una de las ventajas más grandes que tenían las alemanas era que el bloque fuerte del equipo llevaba muchos años juntas, que se conocían de memoria y habían mejorado a la vez. Quizás con ese pensamiento, y sabiendo que tienen a varias de las mejores jugadoras del planeta, desde la dirección deportiva del conjunto verdiblanco han decidido blindar a sus jugadoras y reforzar ciertas posiciones de forma muy selectiva. El teórico once de gala seguirá siendo el mismo que el de la temporada pasada. Sólo han perdido en este mercado a Tessa Wullaert e Isabel Kerschowski como jugadoras de cierta relevancia en la «rotación». Por contra, el Wolfsburgo podrá contar esta temporada en Champions League con jugadoras del nivel de Ella Masar, Cláudia Neto y Kristine Minde. También ha llegado un comodín defensivo como es la internacional alemana Sara Doorsoun, y la internacional inglesa Mary Earps para ser la portera suplente de Schult. Parecen haber aprendido del error que cometieron en 2015 y 2016 teniendo plantillas larguísimas. Ahora prefieren una plantilla más corta, con 18-20 jugadoras de primer nivel (todas actualmente internacionales absolutas por su país, además de Masar y Baunach que lo fueron en su día), y completar la plantilla con jóvenes talentos como Wittje o Stolze que las hemos visto en la Eurocopa Sub19 este verano, o como el fichaje de Wolter.

El Wolfsburgo vuelve a ser el gran rival del Olympique de Lyon. Por plantilla, por historia, por rendimiento, por sensaciones, por el carácter de sus jugadoras; pero sobre todo, porque arrancan la temporada con más ganas que nunca.

LAS ALTERNATIVAS

  • Paris Saint-Germain: «Se han ganado todo el crédito del mundo»

Si hay algún equipo, más allá de los dos gigantes del continente, que se merece, o más bien, se ha ganado todo el crédito del mundo para que creamos en ellas, es el PSG. Dos finales de la Champions en sus últimas tres participaciones en la competición, pero sobre todo, es verdad que en una final marcada por el mal estado del terreno de juego, la Copa de Francia en esta era de dominio y tiranía del OL. Pero si bien todo eso es cierto, también lo es que las sensaciones que deja la plantilla tras lo que ha sido capaz de obtener el PSG en los últimos dos mercados de fichajes; probablemente no provocan euforia entre sus aficionados. Más si lo comparas con los elencos que tuvo en su día Farid Benstiti o la plantilla de la primera temporada de Patrice Lair donde alcanzaron la final de la UWCL.

Analizando los dos últimos mercados del conjunto parisino, más allá de Andrine Hegerberg y Shuang Wang, el resto de fichajes no han sido jugadoras de calidad contrastada. ¿Era el objetivo de la dirección deportiva del PSG apostar por jóvenes promesas? No estoy seguro. De hecho, en los últimos tiempos sonaron Eniola Aluko y Nadia Nadim. No consiguieron a ninguna (incluso queriendo pagar más de 120.000 libras por la danesa). Y parece que han tenido que improvisar sobre la marcha; aunque ya lo hicieron en invierno. Los fichajes de última hora en enero de la polaca Paulina Dudek (21 años) y Davinia Vanmechelen (19 años), entre las dos sumaron 213 minutos la temporada pasada, ya parecían mostrar una falta de capacidad de atraer jugadoras de primer nivel. Y en este verano, hasta hace unos días, sus únicos movimientos habían sido el fichaje de la china Shuang Wang y la joven brasileña Daiane (21 años), además de recuperar a Anissa Lahmari (21 años) y a las dos cedidas francesas que tuvimos en la Liga Iberdrola la pasada temporada (Perle Morroni y Sana Daoudi). En los últimos días han fichado a las jóvenes Annahita Zamanian (20 años) y Signe Bruun (20 años), además de ofrecerle un contrato de una temporada a la leyenda Formiga (40 años), jugadora que había acabado contrato en junio.

La sensación es que Olivier Echouafni puede armar un once de gala, pero que el equipo puede acusar seriamente las bajas a lo largo de la temporada (salvo que fichen en invierno). Ya que más allá de las jóvenes que han fichado o han recuperado, a la rotación sólo se le puede sumar más jugadoras jóvenes como Baltimore, Pekel, Kergal o Allaoui. Y no hay que olvidar una cosa, que Grace Geyoro, Animata Diallo, Kadidiatou Diani y Marie Antoinette Katoto; pilares de ese hipotético once titular, son jugadoras en formación. También hay que tener en cuenta que Emma Berglund vuelve de una lesión muy grave, que Katoto ha tenido un verano muy complicado, que Formiga ya tiene su edad y que, pese a su enorme talento, no sabemos si se va a adaptar a la vida en Europa una jugadora china. Es increible que un conjunto que tiene a dos de las diez mejores porteras del mundo bajo contrato, tenga una plantilla tan corta.

Para mí tampoco ayuda la salida de grandes «referentes» para estas chicas jóvenes. Jugadoras que si bien su rendimiento puede haber decrecido en estos últimos años, su experiencia podría haber sido de gran ayuda. Cabe recordar que en invierno abandonaron el club mitos como Shirley Cruz y Vero Boquete, y que en verano se retiró Laure Boulleau y se marchó Marie-Laure Delie.

Pero no todo es malo evidentemente. ¿Qué me convence del conjunto de Echouafni? Que prácticamente todas las teóricas jugadoras del once inicial tienen grandes capacidades atléticas; que están acostumbradas a enfrentarse equipos de nivel como el Lyon o el Montpellier, que la liga francesa no les va exigir tanto y podrían rotar, que Irene Paredes ha aceptado y demostrado que puede ser la líder, que con Endler y Kiedrzynek pueden estar seguras bajo palos…

La verdad es que no provocan euforia. Es más, son un gran interrogante. Pero si con una plantilla que ya dejaba dudas fueron capaces de conseguir su primer título en la era de Nasser Al-Khelaïfi. ¿Por qué no creer en ellas? Al fin y al cabo, se han ganado todo el crédito del mundo.

  • Bayern Múnich: «Prohibido volver a fracasar en Europa»

La relación del conjunto bávaro con la Champions es francamente complicada. Para que nos vamos a engañar. Es mala. Muy mala. Son la excepción que confirma la norma de que los equipos alemanes arrasan o arrasaban en esta competición. Cuatro de los cinco clubes alemanes que han disputado la máxima competición continental a nivel de clubes la han ganado en la temporada de su debut (1.FFC Frankfurt, 1.FFC Turbine Potsdam, 1.FCR 2001 Duisburg y VfL Wolfsburg). Como no, el Bayern no lo hizo. Ningún conjunto alemán había perdido en primera ronda de la competición. Pues bien, el Bayern lo hizo en la 2015/2016 ante el Twente neerlandés y la temporada pasada ante el Chelsea inglés.

Pero si el historial del FCB es malo, su plantilla en cambio no lo es. Todo lo contrario. Para mí el conjunto del sur de Alemania por potencial debería estar entre los 3 mejores equipos del continente. Es cierto que tras el cambio de ciclo del verano pasado, y una política de fichajes extraña (sus 3 fichajes invernales no sumaron ni 200 minutos de juego), no transmitían mucha confianza. Pero la clara intención de fichar internacionales alemanas como Laura Benkarth, Kathrin Hendrich y Lina Magull, deja a a las claras la seriedad del proyecto y que quieren encauzar el rumbo a alcanzar el prestigio en Europa que por la plantilla actual y las precedentes, deberían haber conseguido hace tiempo.

Thomas Wörle tiene en su poder una plantilla muy física que se adapta bien a su estilo de fútbol un tanto arcaico. Un bloque muy importante de la selección alemana, con defensas y centrocampistas como Leonie Maier, Verena Schweers, Kathrin Hendrich, Kristin Demann, Simone Laudehr y Melanie Leupolz. Jugadoras cumplidoras, con derroche físico, competitivas que deberían ser capaces de llevar al conjunto bávaro a las rondas finales. Aunque quizás, el mejor argumento para intentar alcanzar los últimos partidos de la competición es que por fin han encontrado ese talento diferencial que Vivianne Miedema se llevó al Arsenal. Si Fridolina Rolfö puede ser más regular, Sara Däbritz mantiene este nivel soberbio al que está rindiendo en los últimos partidos y Lina Magull se adapta al juego de Wörle; serán uno de los equipos más peligrosos de la competición. ¿Por qué no luchar por estar en la final?

Aunque quizás en la delantera es dónde dejan más dudas. La sombra de Miedema sigue siendo muy alargada, y las 4 opciones que tienen no son del todo convincentes. Cuatro perfiles diferentes: la típica delantera móvil que se ha puesto de moda con Pajor y Kirby (Nicole Rolser), la rematadora pura (Mandy Islacker), la delantera referencia de toda la vida (Lucie Vonková) y una guerrera de trabajo (Jovana Damnjanovic). Ninguna parece estar capacitada para anotar en partidos importantes los goles que hacía la neerlandesa. De ahí la importancia del trío Rolfö-Däbritz-Magull que mencionábamos antes.

La temporada pasada cayeron en primero ronda aunque probablemente merecieron eliminar al Chelsea. Pero quizás el problema estaba en el bajón de muchas jugadoras y sobre todo, en esos primeros estadios del cambio de ciclo. En la segunda vuelta demostraron poder competir al más alto nivel con el Wolfsburgo e incluso llevaron a las «lobas» a la tanda de penaltis en la final de la Pokal. Sólo es cuestión de que ellas se lo crean y de que Wörle sea un poco más valiente en su propuesta. Porque jugadoras tienen para no volver a fracasar en Europa.

LOS «OUTSIDERS»

  • Chelsea: «Con la obsesión de recortar las diferencias»

Desde que cayeran eliminadas por primera vez ante el Wolfsburgo en la temporada 2015/2016, Emma Hayes ha tenido un sólo propósito, quizás hasta una obsesión: Recortar las diferencias con los dos gigantes del continente para así poder alzarse algún día con la tan ansiada corona europea. Temporada tras temporada, mercado a mercado, incluso forzando el cambio de calendario de la FA WSL para que los conjuntos ingleses tuvieran más posibilidades en las rondas finales de la Champions, la preparadora inglesa se ha centrado en mejorar a las «blues». Y así ha sido. Gracias a que el club le ha dotado cada temporada con más armas. Un presupuesto altísimo para construir una plantilla casi a su antojo, las facilidades para entrenar en instalaciones de altísimo nivel y una promoción notable que ha llevado a su conjunto a disputar casi todos los partidos como local ante más de 1.500 espectadores. Van por el buen camino.

La temporada pasada demostraron estarlo. Doblete con la FA WSL y la FA Cup, semifinales de Champions League dejando por el camino a equipos como el Bayern, el Rosengard y el Montpellier; y la capacidad de retener y firmar contratos largos a todas sus estrellas. Para mí son las mejores, o al menos las que más argumentos tienen en estos momentos, más allá de los equipos franceses y alemanes. Aunque eso sí, por tercera vez consecutiva volvieron a caer eliminadas con el Wolfsburgo. Y dando una sensación de que la diferencia sigue siendo vigente (a veces pensamos que sólo mejoramos nosotros). Hubo una reflexión de Magdalena Eriksson muy honesta que merece la pena recordar:

Magdalena Eriksson: «La decepción es total. Lo dimos todo, pero seamos honestas, todavía no estamos allí«

Este verano han sido capaces de fichar, previo pago, a Ali Riley y Adelina Engman; además de Lizzie Durack, Bethany England, Jess Carter y Sophie Ingle. Pero lo más importante es que mantienen el bloque y quieren evolucionar todas juntas. Hayes tiene a su disposición a un conjunto que destaca sobre todo, por su capacidad física y carácter. Claro ejemplo de ello son las centrales Millie Bright, Magdalena Eriksson, Maria Thorisdóttir o Anita Asante. Laterales de largo recorrido y derroche como Jonna Andersson, Ali Riley, Jess Carter o Hanna Blundell arman una defensa más que interesante. Sin olvidarnos de que en portería está una de las mejores guardametas del planeta como es Hedvig Lindahl. Más pelea y derroche físico con Maren Mjelde, Drew Spence, Sophie Ingle, Bethany England y Adelina Egnman. Pero sobre todo, calidad diferencial con ese trío que impone bastante respeto: Ji-Kirby-Bachmann. La surcoreana por su calidad y clarividencia, Kirby por su electricidad y facilidad para el gol, y Bachmann por su calidad individual y porque se siente una estrella en el conjunto londinense. Sin olvidarnos de «secundarias» de lujo como Karen Carney y Erin Cuthbert.

En Londres parecen tener las cosas claras y saben qué pasos tienen que dar para poco a poco convertirse en un candidato real al título. La apuesta desde el club es fuerte, Hayes tiene «hambre» y las jugadoras parecen muy comprometidas con el proyecto. Tienen físico, calidad diferencial y carácter como para ponerle las cosas complicadas a los gigantes del continente.

  • Barcelona: «A dar el siguiente paso»

A muchos se les fue la mano el verano pasado diciendo que el Barça ya podía aspirar a una final de la Champions. El exceso de euforia si bien comprensible, estaba alejado de la realidad. Era comprensible por haber alcanzado una semifinales históricas y porque un «fichaje más», pasó a convertirse después de la Eurocopa en la «mejor jugadora del mundo». Se generaron unas expectativas, al menos europeas, irreales. Yo siempre defendí, que los movimientos del Barcelona eran para empezar a competir, en aquellas semis ante el PSG no se hizo, y para arrasar en Liga Iberdrola. Lo curioso fue que no se ganó la Liga Iberdrola, lo cual para mí fue un fracaso absoluto, pero se compitió muy bien ante las futuras campeonas.

Y para seguir con la originalidad, este verano que no ha habido tanta euforia me transmite a mí mejores sensaciones que el anterior. Y es que las cosas en Ca’n Barça, por mucho que a algunos les parezca poco o insuficiente, se han hecho bien. El primer argumento a favor del conjunto catalán es la idea de mantener el bloque y seguir evolucionando a partir de el. Ayuda a fortalecer mecanismos, automatismos y compresión de la idea de juego (aquí tengo mis dudas y espero que Fran Sánchez tenga un plan B más allá de que Martens «mueva el árbol» y el balón parado). Porque las armas para empezar a competir en Champions y arrasar en Liga Iberdrola ya las tenían la temporada pasada. El segundo argumento es que los fichajes de van der Gragt pero sobre todo el de Kheira Hamraoui están muy bien pensados. Hamraoui puede ir «sobrada» en liga, pero sobre todo, tiene ese componente de poderío físico, lucha y ritmo superior que sus compañeras no tienen y que es importantísimo alcanzar para poder pelear con los conjuntos alemanes y franceses. Van der Gragt por otro lado, puede ser muy útil, por su envergadura, durante la temporada. El tercer y mejor argumento de todos es que la pretemporada ha tenido amistosos de mucho nivel. Fui muy vehemente con ello la temporada pasada, y francamente, me parece la mejor idea que ha tenido el Barça en mucho tiempo. Hay que acostumbrar a las jugadoras al más alto nivel, a un ritmo más elevado que en la liga doméstica, a equipos con una gran capacidad física, con armas ofensivas similares a las tuyas, con jugadoras que te lleven al límite y que te hagan superar y mejorarte. Aprender a lidiar con un papel diferente al de cada fin de semana como es el de ser dominada o sentirte vulnerable y no controlar el partido. Cuantos más partidos al más alto nivel jueguen, antes competiremos mejor y podremos poner fin a la racha de 10 eliminaciones contra equipos alemanes, franceses e ingleses por parte de los equipos españoles.

Quizás falte calidad diferencial arriba o una compañera que le quite presión a Lieke Martens y laterales más ofensivas, pero en el resto de líneas, el conjunto catalán está muy bien posicionado. Sandra Paños es una de las mejores porteras del continente y ya demostró ante el OL que no le pueden las grandes citas. Mapi León demostró ser el mejor fichaje del Barça la temporada pasada con una eliminatoria ante el OL soberbia y una temporada excelsa, y veremos si van der Gragt o Pereira no hacen perder nivel con la más que presumible nueva ubicación de Marta Torrejón. En el centro del campo son quizás uno de los 3 mejores equipos del continente con la importantísima llegada de Hamraoui, un perfil vital para poder a aspirar a algo más en Europa, y que les da ese poder físico en el centro del campo que tienen todos los grandes de Europa y que carecíamos en España; además de la calidad Vicky Losada y Alexia Putellas; y el trabajo y la llegada de Patri Guijarro. Andressa, Duggan y Mariona son muy buenas jugadoras, pero quizás, o necesitan un dar un salto de calidad ellas mismas, o el Barça necesitará en un futuro, pensar en cómo reforzar el ataque para poder equipararse ya sea en calidad o en poderío físico, con los otros gigantes del continente.

Fran Sánchez tiene a su disposición una de las cinco mejores plantillas de Europa. Es cierto que la brecha entre Lyon y Wolfsburgo y ellas sigue siendo muy grande, pero ante el resto de equipos deben ser capaces de competir de tú a tú. El siguiente paso es competir.

  • Manchester City: «Una prueba de madurez»

Las púpilas de Nick Cushing vivieron las dos caras de una moneda la temporada pasada. Desde el inicio de la temporada hasta el mes de febrero, las por entonces campeonas de Inglaterra firmaban un increíble balance de 17 victorias, 0 empates y 0 derrotas. El balance del final de temporada fue de 10 victorias, 3 empates y 7 derrotas. Perdieron el título de liga, estuvieron a punto de quedarse sin Champions League y perdieron la final de la «copa de la liga» ante el Arsenal. Pero lo peor fue la sensación de que el proyecto se podría estar estancando. En los partidos importantes se hizo evidente la falta de argumentos ofensivos.

Por suerte para los aficionados «citizens«, los movimientos que han hecho durante este mercado veraniego son muy positivos. Tan sólo las salidas de Christensen y Ross podrían afectar al equipo, aunque también es cierto que Cushing había dejado de confiar en ellas. Para paliar ese falta de calidad ofensiva, a la esperanza de que Nadia Nadim, tras pedir el «Transfer Request» y rechazar (el City) la oferta del PSG, por fin brille como hiciera en Portland Thorns o con la selección de Dinamarca, han llegado a Manchester dos jugadoras del nivel de Tessa Wullaert y Janine Beckie. La talentosa atacante belga llega para ser una de las estrella del equipo después de pasar algunos años siendo suplente de lujo en Wolfsburgo. Por otra parte, la internacional canadiense llega a Europa con la misión de cumplir un sueño de niña, y de por fin brillar en el fútbol de clubes. Por si fuera poco, la internacional alemana Pauline Bremer ya ha vuelto a entrenar con el equipo. Y no nos olvidemos de que la jugadora más «excitante» del pasado Mundial Sub20, Lauren Hemp, ha dejado Bristol por poder disputar la UWCL. Necesitaban dinamita y la han conseguido.

Otra de las cosas positivas que tienen es la madurez que consiguieron durante la temporada pasada jugadoras jóvenes como Roebuck, McManus, Emslie, Walsh, Lawley y Stanway. A falta de cracks contrastadas, Cushing logró sacar un gran partido de estas jóvenes que han encontrado acomodo en la élite. Además, las llegadas de Gemma Bonner y Caroline Weir ayudarán a cubrir las bajas Christensen esta última, y de la larga sombra que dejó Bronze, la primera.

El bloque fuerte de este proyecto (Bardsley, Houghton, Stokes, Scott y Beattie) ha vivido la euforia de la 2016/2017, y la enorme decepción de la temporada pasada. También han sido capaces de competir bien ante el Olympique de Lyon en sus dos campañas, ambas cayendo en semifinales, en la Champions League. Un proyecto con un fútbol atrevido, divertido y que ha intentado solucionar los problemas que observaron hace unos meses. ¿Les saldrá bien la jugada? ¿Serán más competitivas este año? Tienen ante sí, una prueba de madurez muy importante.

EN TIERRA DE NADIE

  • Atlético de Madrid: «Ganar experiencia para el futuro»

¿Dónde podemos ubicar al Atlético de Madrid en la élite Europea? Por plantilla creo que no hay ninguna duda de que está en el Top10 (recordemos que Arsenal y Montpellier no disputan el torneo). Ubicarlas en la competición no resulta muy complejo. No están ni cerca de los dos grandes favoritos al título. De hecho, en las dos ediciones anteriores, hay que tener muy en cuenta el contexto del 12-2, han sido masacradas por Olympique de Lyon (global de 9-1) y Wolfsburgo (global de 15-2). Desde luego que no son una alternativa real al título, ni tan poco unas «outsiders» como Chelsea, Barça o City, porque a diferencia de estos 3 equipos, el Atlético todavía no ha pisado, ni siquiera, los cuartos de final de la competición. Sí, es verdad, no han tenido suerte con los sorteos. Aunque en los últimos dos veranos se han llevado, es cierto que en pretemporada, un contundente 6-1 del Montpellier y un 4-1 del Paris Saint-Germain. Pero no son sólo los resultados. Son las sensaciones. Y también, claro está, la diferencia de presupuesto con los «outsiders» que no les permite acceder a determinado tipo de jugadoras. Por eso creo que justo decir que están en tierra de nadie.

Como dejaba caer cuando hablábamos del Barcelona, creo que los fichajes del Atlético de Madrid pueden haber creado una euforia excesiva. No es que los fichajes sean malos, aunque los pondremos en su contexto, pero ya no es sólo que para competir en la Champions League necesites una plantilla estelar (que creo que no es el caso), sino que se necesita paciencia y mucho tiempo juntas. Y la mayor ventaja, y única, que tenía el conjunto madrileño la temporada pasada respecto al Barça y que les permitió ganar la Liga Ibedrola fue que eran un equipo con las ideas muy claras, rodado y con un gran líder fuera del campo como Villacampa y una fuera de serie como Sonia Bermúdez. ¿Serán Sánchez Vera y Jenni esos líderes? Porque no. Ahora, es un proyecto nuevo y a las primeras de cambio te toca enfrentarte al Manchester City. En la Liga Iberdrola tendrán tiempo para crecer juntas, pero es que se juegan seguir en la Champions League en las primeras semanas de Septiembre.

Son fichajes interesantes los que ha realizado el Atlético de Madrid, quizás, más allá del de Jennifer Hermoso, han sido un poco «low cost«. Al final, el Atlético de Madrid no juega en la liga de presupuestos que los equipos anteriormente analizados en este artículo. Ficha lo que que quiere y puede permitirse. Jennifer Oehrli es simplemente el relevo de Paraluta. Poco más que eso. Elena Linari es una central interesante, parecida al perfil de Pereira en cuanto a que es una central inteligente, mejor en le juego aéreo, pero también tiene el hándicap de la lentitud. A Rilany le tenía absolutamente perdida el rastro tras su paso más que efímero por el Tyresö. Es de esos fichajes que a mí me provoca ciertas dudas. Si Aïssatou Tounkara vuelve de la lesión a su nivel normal, estamos hablando de que sería el mejor fichaje de la dirección deportiva del campeón de la Liga Iberdrola. Un portento físico, con salida de balón, buena al corte, rápida y la tercera opción para Diacre en la selección gala. Pero habrá que ver qué nivel da después de esa horrible lesión de peroné en la SheBelieves Cup. Dolores Silva es una jugadora que por su agresividad, carácter y movilidad puede tener un impacto interesante en el Atlético. Sus últimas temporadas en Alemania fueron buenas y esta es su oportunidad de brillar en un equipo de más entidad. Alex Chidiac es uno de los mayores talentos del fútbol femenino mundial. Es un fichaje excelente, pero una apuesta que debería ser a medio plazo. A Olga García todos la conocéis. Realmente, más allá de Jenni, que tuvo una temporada complicada con el PSG, pero sobre todo, por sus discrepancias con Patrice Lair, es la única galáctica de todas. En definitiva, el nivel del XI no ha mejorado en exceso. El nivel de la rotación, por contra, ha experimentado un cambio notable. Quizás se hubiera evitado el famoso 12-2 con mejores opciones en la rotación la temporada pasada… Ahí lo dejo.

El Atlético de Madrid no está en el mismo punto que el Barça en la Champions League. Ni siquiera tienen el mismo objetivo. El Barcelona está inmerso en un proceso de empezar a competir con los «grandes», mientras que para el Atlético, si bien no considero su participación un premio, ahora mismo simplemente tienen que ganar experiencia de cara al futuro. La cruda realidad de la súper élite europea. Ya les llegará su momento.

SIN OPCIONES PERO CON TALENTO

  • Rosengard: «Siempre nos quedará Malmö»

No podía hacer una previa de la Champions League sin nombrar al Rosengard. Y es que quizás no estén para competir por meterse en semis como antaño, pero sí que están para poder darle guerra a algún «outsider» si se relajan. Y es que la plantilla no es tan mala. Zecira Musovic ya ha demostrado que puede ser una portera de referencia en el futuro. Simone Boye Sorensen podría estar perfectamente en un gigante del continente, mientras que sus compañeras en defensa: Nathalie Björn, Glodis Perla Viggosdóttir y Celia Jímenez son tres defensas muy prometedoras. En el centro del campo puede haber jugadoras con muchísima experiencia como Caroline Seger, Iva Landeka y Hanna Folkesson. Con cuatro grandes opciones ofensivas como Sanne Troelsgaard, Anja Mittag, Fionna Brown y Lisa-Marie Karlseng Utland. Y por si fuera poco, a un gran entrenador como Eidevall en el banquillo. Una lástima que no podamos ver a Lotta Schelin despedirse de la Champions League en el campo.

Como comentaremos con el Linköpings después, el Rosengard es uno de los grandes escaparates del fútbol femenino mundial: Sara Björk Gunnarsdóttir, Ella Masar (Wolfsburgo), Emma Berglund (Paris Saint-Germain), Ali Riley, Anita Asante, Ramona Bachmann (Chelsea // la última previo paso por el Wolfsburgo), Lieke Martens, Natasa Andonova (Barcelona // la última previo paso por el PSG) y Marta (Orlando Pride) han sido jugadoras del FCR hace no mucho.

  • Juventus: «Demasiado verdes para exigirles nada»

No se le puede exigir nada al conjunto italiano en la próxima edición de la Champions League. Es una gran noticia que quieran tener un gran proyecto de fútbol femenino. Y han hecho mucho ruido en su primera temporada. Pero ahora mismo, es difícil pensar en que un equipo italiano pueda competir por el título de la UWCL en un futuro cercano. De hecho, una de las estrellas del conjunto de Turín, Martina Rosucci, ya declaró hace poco que les faltan muchos años para poder llegar al nivel de Olympique de Lyon y Wolfsburgo. Por mucho que tengan un gran bloque de la selección italiana (como en su día el Torres, el Verona o el Brescia), y por mucho que ello incluya a Barbara Bonansea, no están al nivel de los TOP del continente. Pero eso sí, que una jugadora con «nombre» como Eniola Aluko decida poner rumbo a Italia (un perfil superior a Isaksen o Zelem que llegaron la temporada pasada), habla de la facilidad y del interés que las grandes figuras podrían tener en recalar en la Juve en un futuro… quizás no tan lejano.

  • Fiorentina: «Volver a estar en la Champions es un premio»

Competir en esta edición de la UWCL es un premio para el conjunto «viola» ya que la plaza en condiciones normales era para el Brescia (ahora la sección femenina del Milan). Ya vimos en la edición anterior que no estaban a la altura de los grandes clubes, pero al menos, ante un Wolfsburgo con las suplentes y con la cabeza en otra parte, fueron capaces de sacar un 3-3 de Alemania y dejando algún que otro gol de bella factura. El sorteo dictará hasta dónde pueden llegar. Pero estaremos atentos a ellas y a ver qué tal lo hacen jugadoras como Bonetti, Mauro o Philtjens.

  • Linköpings: «El escaparate de los grandes»

No está siendo ni mucho menos la mejor temporada del campeón sueco (hoy mismo les ha pasado por encima el Göteborg). En 2017 consiguieron sobrevivir gracias, o al menos en gran parte, a que la transición de aquel equipo que contaba con Harder, Rolfö y Blackstenius entre otras; se hizo más llevadera con las estrellas secundarias de aquel conjunto que nos enamoró en 2016. Pero esta temporada está siendo mucho más complicada que la anterior y pese a los goles de una Natasha Dowie que ya ha abandonado el equipo, el muro que es Stephanie Labbé y la mejor versión en años de Kosovare Asllani; están quintas en la Damallsvenskan. Por suerte, la igualdad o la irregularidad imperante les hace estar a tan sólo 9 puntos de la primera posición.

Pero estoy seguro que el LFC nos dejará buenas actuaciones en la máxima competición continental. Y probablemente ganará a todos los rivales que no sean de las actuales 4 grandes ligas europeas. Y como siempre, muchos directores deportivos estarán atentos de los jóvenes talentos del conjunto sueco: Angeldal, Kildemoes, Oskarsson, Maanum (en la agenda del Wolfsburgo desde que tenía 15 años), Hurtig (por desgracia con unos eternos problemas físicos), Almqvist…

No olvidemos la terna de jugadoras de aquel grupo de 2016 que ahora mismo están en los clubes de la élite continental: Pernille Harder, Cláudia Neto, Kristine Minde (Wolfsburgo), Fridolina Rolfö (Bayern Múnich), Jonna Andersson, Magdalena Eriksson (Chelsea), Stina Blackstenius (Montpellier) y Jessica Samuelsson (Arsenal).

EL RESTO

Para el resto de equipo la Champions League no es más que un premio y para muchas de sus jugadoras un gran escaparate. 

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