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Wolfsburgo: «Un monstruo competitivo»

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Foto: VfL Wolfsburg (c).

No necesito muchas excusas para ponerme a escribir sobre el conjunto de la Baja Sajonia. Los que me conocéis sabéis de mi predilección por el VfL, un equipo que llevo siguiendo casi una década. Creo que sólo me he perdido la final de la DFB-Pokal de la pasada temporada. El resto de partidos, si ha existido la posibilidad de verlos ya sea por televisión o vía stream, los he visto todos. Y además, suelo ser muy objetivo y en ocasiones bastante crítico con ellas; por lo que no dudéis en que los «colores» no afectarán en lo que escriba. De aquel equipo que quería y no podía con los tres históricos de Alemania, pasando por aquel grupo de «infravaloradas» que conquistaron Europa, hasta llegar a esta máquina de ganar partidos que son hoy en día. Son muchos años ya; con infinitos cambios de jugadoras, estadio, entrenador, estilo; pero una cosa no ha cambiado desde que llegaron a la élite del fútbol femenino mundial: Son un monstruo competitivo.

No tengo mucho tiempo para escribir este artículo. De hecho, si pudiera estaría horas y horas escribiendo sobre ellas. Pero creo que un texto a modo de iniciación o acercamiento para aquellos que no conozcan tanto al equipo de la Volkswagen es más que conveniente visto lo visto y escuchado lo que he escuchado en estas últimas semanas. Aunque eso sí, que a estas alturas de la película se tenga un cierto desconocimiento de las alemanas es un poco llamativo (espero que seáis neófitos). Aunque también es verdad, y siempre lo he dicho, que quizás no tengan el «cartel» o el crédito que merezcan. Porque al fin y al cabo, han demostrado ser la gran y única alternativa al Olympique de Lyon en las últimas 6 temporadas (4 finales en este período de tiempo). Así que si os apetece acompañarme durante las próximas líneas…

LLEGADA A LA ÉLITE

Foto: VfL Wolfsburg (c)

El Mundial del 2011 revolucionó el fútbol femenino en Wolfsburgo, y por ende, EN el del país centroeuopeo. La apuesta definitiva por su sección femenina atrajo a ciertas jugadoras que necesitaban un cambio de aires y que pasaban desapercibidas para el gran público. Consiguieron meterse en Champions League dejando fuera a dos históricos como el 1.FFC Frankfurt y el FCR 2001 Duisburg. Un equipo liderado por el famoso dúo Lena Goessling-Nadine Kessler además de la gran Martina Müller. Acto seguido vendría la temporada del famoso triplete (cuatro títulos para algunas de ellas ya que ganaron la Eurocopa de Suecia en el 2013). Sin grandes estrellas, ni siquiera un elevado número de internacionales alemanas o al menos que otrora tuvieran un papel relevante en el combinado de Silvia Neid; sin hacer ruido; sin que nadie creyese en ellas; las chicas de Kellermann lograron destronar al Olympique de Lyon en la que quizás ha sido la mayor sorpresa de la historia de la Champions League. Aquel equipo combativo a más no poder empezó a añadir piezas al proyecto. Hoy en día no seríamos capaces de reconocer al Wolfsburgo sin Nilla Fischer o Almuth Schult (llegaron en el verano de 2013). Pero sin embargo, la llegada de «estrellas» no cambió el espíritu de equipo y esa esencia peleona que les hizo poder vencer en aquella final apoteósica al «All-Star Team» que era el Tyresö sueco. Fueron capaces de remontar un 0-2 al descanso después de recibir un «baño» de las suecas. Un acto de fe y de superación difícilmente superable en el futuro. Tenían un aura de imbatibilidad que quizás no respondía a la plantilla que tenían. Porque cabe recordar que por ejemplo, en aquella final de Lisboa, jugadoras como Stephanie Bunte o Selina Wagner fueron titulares; o Ivone Hartmann y Alisa Vetterlein (una portera que no pasaba del 1’65) en la de Stamford Bridge; nombres que si no seguís muy de cerca el fútbol femenino internacional desde hace muchos años, puede que no os suenen. No era cuestión de «nombres». Era… Algo especial.

La temporada 2014/2015 estuvo marcada por la llegada de Caroline Graham Hansen y otras jugadoras de renombre. La muestra definitiva de que en la Autostadt querían algo más: Seguir evolucionando. Y pese a que por momentos volvieron a parecer imbatibles, un mal final de temporada les dejó sin una Bundesliga que tenían en el bolsillo y sin una Champions League que sin el OL de por medio parecían tener al alcance de la mano. Pero quizás la peor noticia fue la evidencia de que su líder, Nadine Kessler, no podría seguir con su carrera deportiva. Por primera vez se sentían vulnerables. Y quizás eso provocó el desastre de temporada 2015/2016.

Es verdad que alcanzaron la final de la Champions y que la pudieron ganar porque llegaron a los penaltis contra el OL y que ganaron la DFB-Pokal, pero las expectativas eran muchísimo más altas. Aquel verano habían llegado Ramona Bachmann (previo pago de una cláusula de salida al FCR Rosengard), Lara Dickenmann, Élise Bussaglia, Ewa Pajor o Tessa Wullaert. Jugadoras que debían haber propiciado, por sus características, un fútbol más atractivo y moderno que encima fuese el cambio generacional que quizás necesitaban. Pero aquella plantilla exageradamente larga con tantísimas opciones fue una «condena» para un Ralf Kellermann que nunca se decidió a cambiar de estilo y que quizás no se dio cuenta que necesitaban un cambio drástico. Tampoco fue Bachmann la líder que se esperaba. Es más, una joven casi siempre lastrada por las lesiones como Hansen era la que «tiraba del carro» de un equipo excesivamente plano. Las expectativas fueron enormes, estuvieron en las dos finales que se les exigía; pero la imagen nunca fue buena. Necesitaban un cambio de ciclo.

UNA MÁQUINA DE GANAR PARTIDOS

Foto: VfL Wolfsburg (c).

Poco queda de aquellos primeros años de éxito. De aquella especie de selección alemana de infravaloradas que ganó la Champions en 2013 sólo quedan Blässe, Goessling, Popp y Jakabfi. Ahora casi siempre hay más extranjeras en el once inicial que alemanas. De hecho, ya ni siquiera se juega en aquel vetusto VfL-Stadion am Elsterweg, ya que la evolución del equipo propició la inauguración del AOK Stadion.
Yo personalmente considero que este «nuevo» VfL que vemos hoy en día, arrancó en 2017 (no sólo por la llegada de Pernille Harder). Poco a poco empezamos a ver cambios en el equipo, quizás en parte porque ya se sabía que Kellermann dejaría el banquillo al final de esa temporada. Volvimos a ver a un VfL dominador ante el Bayern y sobre todo, tuvimos aquella eliminatoria espectacular ante el Lyon. Por primera vez les jugaron de tú a tú (discutirles el balón y tener casi el mismo número de ocasiones que ellas). Se quitaron todos los miedos. Se veían al mismo nivel. Que el potencial era similar.Aquello significó el fin de la era Precheur en la ciudad del Ródano, y el inicio de esta nueva etapa de las lobas. Aquellos meses finales de la temporada 2016/2017 vimos un Wolfsburgo sobresaliente. Y llegó la era de Stephan Lerch.

La temporada 2017/2018 fue la de la explosión de este equipo que conocemos hoy en día. La llegada de Lerch les dio un nuevo aire. Volvió la presión asfixiante de los primeros años, se evolucionó a un fútbol directo vertiginoso en lugar de ese fútbol control de las pasadas temporadas, un equipo ultra ofensivo con mayor talento que nunca. Caroline Graham Hansen por fin consiguió regularidad y demostrarnos que es una jugadora de «otro nivel», Sara Björk cogió el testigo de Kessler como líder del equipo en el centro del campo, se recuperó para la causa a una versión muy notables de Lena Goessling, Ewa Pajor explotó como la top mundial que estaba destinada a ser, Almuth Schult alcanzó la madurez… Y como no, Pernille Harder se erigió y demostró ser la mejor jugadora del año. Por momentos muchos de los que seguimos el día a día del fútbol femenino internacional nos pusimos de acuerdo en que eran el mejor equipo del mundo en esos momentos. Los meses de marzo y abril del VfL fueron demoledores. La forma en la que se deshicieron del Chelsea fue muy llamativa. Fueron un auténtico vendaval. Pero no consiguieron el triplete por un motivo. Y no hablo de la roja de Popp en la prórroga. Hablo del calendario y del agotamiento. Les sobraron 3 semanas de competición. Se intuyó en el partido contra el Essen que les dio matemáticamente el título de liga y se hizo evidente en una final de la Pokal en la que llegaron a la tanda de penaltis. La final de la Champions, apenas 4 días después de la final de la Copa de Alemania, fue un «castigo» para las de Lerch. No fueron casualidad las lesiones de Hansen y Björk durante el partido. Ambas venían muy tocadas. No pudo jugar Peter aquella final por volver de lesión, y Neto (ahora indiscutible), Masar y Minde no podían jugar la UWCL. Se les hizo demasiado larga la temporada. Que consiguieran llevar el partido a la prórroga ya fue un hito. Y por eso les dolió tanto la derrota en Kiev. Porque creen que merecieron más. O al menos, que no pudieron dar lo mejor de sí mismas.

LA REALIDAD SE VIO EN MAJADAHONDA

Tengo la sensación de que le dais demasiadas vueltas al famoso 12-2 de la temporada pasada. Unos para argumentar que hay una diferencia abismal entre ambos equipos; y otros todo lo contrario, como que sólo os acordáis del resultado para decir que Villacampa salió con las suplentes y que la diferencia con el Wolfsburgo no es tan grande. Yo lo he repetido muchas veces y os lo he comentado a algunos que me habéis preguntado o mencionado el tema. El 12-2 fue algo anecdótico. Y la clave de ese resultado, que es lo que todos os olvidáis (para bien o para mal), es que ese marcador, esa situación, se produce porque el Wolfsburgo pasó el rodillo en la segunda parte del encuentro en Majadahonda. Cayeron 3 goles pero pudieron ser 5 ó 6 perfectamente. Recuerdo como Maritz falló una volea sola en el área pequeña sin portera, como Andrea Pereira sacó una debajo de los palos, una clarísima de Pajor, dos paradas consecutivas de Lola Gallardo a Jakabfi y una falta al borde del área que sacó la propia portera andaluza a Harder. El Atlético sólo tuvo una ocasión clara en todo el partido con un remate de Carmen Menayo que sacó Schult. El Atlético aguantó 45 minutos. Y después, en un ejercicio de supervivencia, pudo sacar un resultado más o menos positivo en la segunda parte. Sin elevar demasiado el ritmo, simplemente desperezarse y hacer un ajuste táctico con Goessling y Björk ayudando en la salida del balón, el Wolfsburgo fue muy superior al conjunto madrileño. Todo lo que sucedió después para mí no tiene importancia más allá de que nadie quiere recibir un correctivo tan severo.

LA VERDADERA DISTANCIA ENTRE AMBOS

Las distancias se van recortando cada vez más por la mayor inversión y el profesionalismo que genera dicho desembolso económico (T en España como en Inglaterra). Eso permite competir mejor. Pero Olympique de Lyon y Wolfsburgo siguen estando por encima del resto. Y quien diga lo contrario miente. Evidentemente todo esto es teórico y sobre el papel, y los 180 minutos pondrán a cada uno en su sitio, pero a día de hoy hay un salto de nivel considerable entre el conjunto alemán y el conjunto madrileño. Empezando desde la experiencia de las jugadoras (en el siguiente apartado os daremos los datos) al más alto nivel. Ya sea con número de internacionalidades, rondas finales de Eurocopa, Champions League, Juegos Olímpicos o Mundiales, y sobre todo, a qué edad empezaron a competir a ese nivel (muchos años en un montón de contextos diferentes en la élite); también la experiencia del cuerpo técnico en su carrera y en esta propia competición; esa capacidad física y ese ritmo altísimo al que pueden jugar (gracias a ese profesionalismo desde años anteriores que permite una mejor preparación); esa capacidad para marcar diferencia de algunas jugadoras; esa madurez, carácter y liderazgo de muchas de ellas (la mayoría del once titular del Wolfsburgo o son capitanas de su selección o son segunda/tercera capitana)… Poquitas cosas, a veces intangibles, que sumándolas una a una crean o generan esos famosos «escalones» que ubican a un equipo en una u otra categoría. Una bola de nieve.

DATOS INTERESANTES

Sobre la plantilla:

  • Del hipotético XI inicial del Wolfsburgo, hasta 4 jugadoras son capitanas de su selección: Pernille Harder (Dinamarca), Sara Björk Gunnarsdóttir (Islandia), Lara Dickenmann (Suiza) y Cláudia Neto (Portugal). En la pasada fecha FIFA, tanto Alexandra Popp (Alemania) como Caroline Graham Hansen (Noruega) fueron capitanas de sus selecciones por las bajas de Dzsenifer Marozsán y Maren Mjelde respectivamente. Nilla Fischer es la segunda capitana de Suecia por detrás de Caroline Seger.
  • Hasta 15 jugadoras de la plantilla han disputado minutos en una final importante (UWCL, JJ.OO., Eurocopa o Mundial). Debutaron en esas finales a la edad de: Schult (23), Peter (21), Fischer (29), Dickenmann (24), Björk (27), Hansen (18), Harder (24), Popp (18), Pajor (21), Maritz (22), Minde (20), Blässe (26), Goessling (27), Jakabfi (23) y Wedemeyer (21).
  • Hasta 15 jugadoras de la plantilla, evidentemente, son campeonas o sucbampeonas de dichos torneos: Schult (Camepona: JJ.OO., Eurocopa y UWCL // Subcampeona UWCL x2), Peter (JJ.OO., Mundial, Eurocopa y UWCL // Subcampeona de la UWCL x3), Fischer (UWCL // Subcampeona JJ.OO. y UWCL x2), Dickenmann (UWCL x2 // Subcampeona UWCL x4), Björk (Subcampeona UWCL), Hansen (Subcampeona Eurocopa y UWCL x2), Harder (Subcampeona Eurocopa y UWCL), Popp (JJ.OO. y UWCL x3 // Subcampeona UWCL x2), Pajor (Subcampeona UWCL x2), Maritz (UWCL // Subcampeona UWCL x2), Minde (Subcampeona Eurocopa), Blässe (UWCL x2 // Subcamepona UWCL x2), Goessling (JJ.OO., Eurocopa y UWCL x2 // Subcamepona UWCL x2), Jakabfi (UWCL X2 // Subcampeona UWCL x2) y Wedemeyer (UWCL // Subcampeona UWCL x2).
  • Babett Peter es una de las dos jugadoras en activo que lo ha ganado todo: Juegos Olímpicos, Mundial, Eurocopa, Champions League, Liga y Copa).
  • El hipotético XI inicial suma (1000) partidos como internacional: Schult (56), Peter (118), Fischer (171), Doorsoun (19), Dickenmann (135), Björk (124), Neto (116), Hansen (65), Harder (105), Popp (91) y Pajor (¿?) . El banquillo suma 295: Earps (3), Blässe (27), Maritz (66), Jakabfi (¿?), Minde (92), Masar (1), Wedemeyer (1), Wolter (0) y Goessling (103) // Burmeister (0), Baunach (2), Loeck (0), Wittje (0) y Stolze (0) .
  • Dickenmann (Suiza), Björk (Islandia), Neto (Portugal), Harder (Dinamarca), Pajor (Polonia) y Jakabfi (Hungría) han sido nombradas jugadoras del año en sus respectivos países. Además, en este año 2018, Cláudia Neto fue nombrada MVP de la Algarve Cup y Pernille Harder fue nombrada mejor jugadora de Europa para la UEFA.
  • Jugadoras de hasta 10 países diferentes forman la plantilla del Wolfsburgo; siendo todas las extranjeras, internacionales absolutas en estos momentos por sus países, a excepción de Ella Masar que hace muchso años que no ha jugado con USWNT: Suiza (Dickenmann y Maritz), Noruega (Hansen y Minde), Inglaterra (Earps), Suecia (Fischer), Dinamarca (Harder), Islandia (Neto), Hungría (Jakabfi), Polonia (Pajor) y Estados Unidos (Masar).
  • El cuerpo técnico del Wolfsburgo esta formado por Stephan Lerch (nominado al «The Best» en su primera temporada), Markus Högner (Ayudante de Steffi Jones cuando esta fue seleccionadora de Alemania), Ariane Hingst (Leyenda del fútbol alemán con hasta 174 partidos internacional) y Patrick Platins (Llegó a jugar en la Bundesliga). Como director deportivo está Ralf Kellermann («The Best» como mejor entrenador de fútbol femenino en 2014).

Sobre el equipo:

  • Nunca han perdido una eliminatoria ante un equipo extranjero que no fuese francés. Sólo han perdido dos eliminatorias: PSG (Global: 2-3) y Olympique de Lyon (Global: 1-2) desde que iniciaran su andadura en la UWCL en la temporada 2012/2013. En todas las otras ediciones alcanzaron la final (ganado dos títulos).
  • Nunca han perdido en octavos de final de la UEFA Women’s Champions League: Global de 5-2 Roa (12/13), 5-2 Malmö (13/14), 11-0 Neulengbach (14/15), 4-1 Chelsea (15/16), 8-1 Eskilstuna United (16/17) y 7-3 Fiorentina (17/18).
  • Han ganado todos sus duelos ante equipos españoles: 9 Partidos = 9 Victorias. 50 goles a favor y 3 en contra. Sólo 4 fueron partidos oficiales: Barcelona (3-0 y 2-0) y Atlético de Madrid (3-0 y 12-2). El resto de encuentros fueron todos ante el Sporting Huelva.
  • No encajan un gol en casa desde el 15 de Abril de 2018.
  • No pierden un partido en casa desde el 23 de Marzo de 2017 ante el Olympique de Lyon. En Bundesliga desde el 2 de Noviembre de 2016 ante el Turbine Potsdam.
  • 41 Partidos seguidos en casa jugados ante más de 1.000 espectadores en Bundesliga (Desde el 16 de Noviembre de 2014 ante el Essen)

LA PLANTILLA

El Wolfsburgo llega mejor a esta eliminatoria que a la de la temporada pasada. Por entonces Caroline Hansen no estaba a su mejor nivel y Ewa Pajor fue suplente en Madrid y no jugó en la vuelta. La noruega está a un nivel extraordinario en este inicio de temporada, mientras que la delantera polaca es la máxima goleadora de la Bundesliga, y probablemente la jugadora más en forma del VfL. Cláudia Neto le ha dado más variables y más control del juego al equipo; y será titular en el doble pivote junto a Sara Björk. Sara Doorsoun en la posición de central y Babett Peter en el lateral derecho serán las novedades en defensa respecto a aquel encuentro en Majadahonda. 

Llegan de aplastar al Bayern por 6-0 y hacer dos encuentros muy serios ante Essen (5-0) y Frankfurt (3-0) en el arranque de la Bundesliga. Nada más y nada menos que 31 goles a favor por 0 en contra en ese arranque inmaculado del equipo entrenado por Stephan Lerch. 

*El teórico XI titular debería ser: 

Almuth Schult (Portera)

Todos tenemos nuestras favoritas. Pero creo que somos mayoría los que creemos desde hace unos años que Almuth Schult es la mejor portera del mundo (en el Top 3 está seguro). Siempre tuvo ese potencial que hacía prever que sería la número uno en su puesto. Pero también tenía esos fallos de concentración, sobre todo a la hora de arriesgar en exceso en la salida de balón, que fue lo que la estigmatizó. Hace tiempo que maduró. Y los que sigáis día a día al VfL o a la selección alemana lo habréis observado. Ahora mismo es un auténtico muro. Inexpugnable por alto, con esa envergadura y capacidad de salto para llegar a casi todo, saliendo airosa casi de todos los uno contra uno que tiene que afrontar y con esa salida de balón que hace que parezca una central más. Grande, imponente, con reflejos, movilidad y explosividad. Todos los ingredientes de una gran receta.

Babett Peter (Lateral Derecho)

Sorprendentemente la estamos viendo de lateral derecho en detrimento de Anna Blässe. Es verdad que ha jugado de todo en todos los clubes donde ha estado; pero que a su edad le vuelvan a cambiar de posición, habla bien de la versatilidad, adaptabilidad y compromiso de la excelente defensora alemana. Quizás es que se queda a medio camino de todo. Como central es rápida, contundente y agresiva. Pero quizás le falta un poquito más de altura y fuerza. Y como lateral te da la seguridad de que defensivamente hablando es un auténtico seguro además de incorporarse constantemente al ataque. Aunque le falta ese desborde que sí tienen Blässe o Dickenmann. Pero es una líder por naturaleza y siempre cumple su expediente con una nota alta. De ahí la fe ciega que tienen en ella sea donde sea.

Nilla Fischer (Central)

Esta será la última temporada de la fortísima central sueca en la Baja Sajonia. Y por lo visto se quiere ir como llegó. Es decir, ganando la Champions League. Se veía venir que su tiempo en el VfL llegaría a su fin más pronto que tarde. Sigo pensando que es una de las 10 mejores centrales del planeta, pero la edad nos pasa o pasará factura a todos. Ya no tiene esa superioridad física tan aplastante que antaño parecía hasta un insulto. Sigue siendo muy fuerte y su sola presencia impone a las rivales, pero esa chispa de velocidad que tenía antes la ha ido perdiendo con el tiempo. Al igual que los innumerables goles de cabeza que metía a balón parado. Ahora son más puntuales y no un hábito. Pero también es verdad, y por eso se mantiene en la cumbre en su posición, que utiliza mejor su cuerpo, intuye mejor los movimientos de las rivales y se anticipa muy bien a las jugadas. Y su salida y desplazamiento de balón, sigue siendo más que notable. En resumen, la versión de Fischer que vemos hoy en día sigue siendo de TOP Mundial. Lo que ha sido toda su carrera deportiva.

Sara Doorsoun (Central)

Creo que pocos tendréis vista a esta jugadora. Quizás os acordéis de ella porque tuvo minutos como interior y extremo en la Eurocopa del 2017 con Alemania. De hecho, su fichaje por el VfL pasó bastante desapercibido. No es una estrella ni mucho menos, pero es la típica jugadora que funciona de maravilla en el fútbol alemán. Polivalencia, recorrido, carácter, entrega y ganas de mejorar. Esa era su carta de presentación en el mercado, y en Wolfsburgo les gustó. Como tantas jugadoras que están en el Essen, se veía que necesitaba un cambio de aires y probar en un equipo más grande. Ni ella misma podía esperar ser titular en tan poco tiempo. Pero las lesiones de Goessling y Peter le dieron la oportunidad. Algo que no desaprovechó. Es más, convenció y gustó tanto al cuerpo técnico como a los aficionados. Algunos no se acordarán, pero ya fue importante en su paso efímero por el Turbine Potsdam. Ya conoce la élite. La veremos de central ante el Atlético de Madrid.

Lara Dickenmann (Lateral Izquierdo)

Se que a muchos no os termina de convencer y que otros tantos pensáis que está un «pelín» sobrevalorada. Pero una no se mantiene casi una década siendo pieza clave tanto en el Wolfsburgo como en el Olympique de Lyon si no tuviera «algo». Quizás sea que no terminan de encontrar su posición. A mí personalmente me gusta más en la posición de extremo donde puede encarar, regatear y disparar con más asiduidad. Pero al final, dada la escasez de laterales rápidas de primer nivel en el mercado, y de la calidad que había en ataque tanto en el OL como en WOB, siempre ha sido desplazada a la posición de lateral. Y creo que no lo hace nada mal. Es más, me parece una de las mejores en esa posición. Simplemente no podemos ver su mejor versión tanto como nos gustaría.

Cláudia Neto (Centrocampista)

La verdad es que tenía dudas en si se adaptaría bien al fútbol tan físico de la Bundesliga y cuánto tardaría en coger el ritmo crucero de las campeonas. Pero no tardó mucho la verdad. La capitana de Portugal es una de las mejores centrocampistas organizadoras del mundo pese a que a ella le gusta jugar más de mediapunta. Su visión de juego, su capacidad asociativa, la distribución… Era una pieza que necesitaban como el comer para intentar tener otro arma más ante las defensas tan cerradas que les plantean muchos equipos. Aquel Popp-Björk en el doble pivote para los partidos grandes parecía intocable. Incluso el Goessling-Björk en los partidos «normales». Pero la ex del Linköpings dio un puñetazo encima de la mesa en las últimas jornadas de liga y se ha convertido en titular a día de hoy. Cuando el Wolfsburgo no puede correr en jauría, cuando no quieren ser tan directas, Neto es la que dirige la orquesta.

Sara Björk Gunnarsdóttir (Centrocampista)

Para mí y para muchos, después de Amandine Henry, la mejor «todocampista» del continente. La líder en el centro del campo que este equipo tanto necesitaba tras la «era Kessler». Si bien su primer año fue de aprendizaje, adaptación al «cargo» y al papel que le exigían; la temporada pasada dio ese salto que se esperaba de una top como ella. No es casualidad que en todas las rondas de la pasada edición de la Champions League tuviera un gran protagonismo (anotó en dieciseisavos, octavos de final, cuartos de final y en la semifinal). Llegó tocada al tramo final. Excepcional llegadora, trabajadora incansable y una jugadora con un carácter volcánico.

Caroline Graham Hansen (Extremo)

Una jugadora absolutamente especial, única y con tanto talento que se le cae de los bolsillos. Por nivel y repercusión de lo que hace, quizás la jugadora top mundial más infravolarada para el gran público. Es un absoluto deleite la facilidad que tiene para irse de rivales por calidad técnica y zancada. Lo tiene todo para ser la mejor jugadora del mundo si los «focos» se centrasen un poco más en ella. En su día estuvo muy lastrada por las lesiones. Algo que le provocaba cierta irregularidad. Pero la buena de Hansen ha pasado ya esa etapa y está inmersa en asentarse como una de las mejores jugadoras del mundo. La madurez, el buen estado físico, las ganas de comerse el mundo y las jugadoras de las que está rodeada han elevado su nivel a nuevo escalafón. Una auténtica delicia para el espectador. Miles de recursos para generar y crear ocasiones de gol para ella misma o sus compañeras. Lo tiene todo. La mejor jugadora en uno contra uno del globo terráqueo.

Pernille Harder (Mediapunta)

¿Qué podemos decir de la estrella danesa que no sepáis ya? Poco la verdad. Para mí, la mejor jugadora del mundo es Dzsenifer Marozsán. Nunca lo he escondido. Está, por talento, un paso por encima del resto. Y también entiendo que Lieke Martens se llevase todos los premios en 2017. Pero no es menos cierto que Pernille Harder fue la mejor jugadora del mundo en 2017 y en lo que llevamos de 2018. Quizás no sea un diez en nada, pero es un notable alto en todo. Y si a eso le sumas carácter y regularidad; te sale el monstruo en el que se ha convertido la jugadora de Ikast.

Alexandra Popp (Extremos)

La versatilidad y la brutalidad hechas jugadora de fútbol. Hace tiempo que ya abandonamos la idea de recuperar a esa «killer» que parecía que iba a romper todos los registros cuando era más joven. Popp es y seguirá siendo una pieza clave tanto en el Wolfsburgo como en la selección alemana juegue en la posición que juegue. La temporada pasada la vimos jugar en ese doble pivote tan peculiar que hacía con Sara Björk que propició aquel VfL tan vertical. También jugó de delantera y lateral en alguna ocasión. Pero desde que ha empezado la temporada la está ubicada en el extremo izquierdo. Sigo sin saber cuál es su mejor posición. Pero lo bueno para Lerch es que es útil en cualquier lugar. Sus habilidades son las de toda la vida: Poderío físico, remate de cabeza (junto con Renard la mejor rematadora de cabeza del mundo), llegada desde atrás, derroche físico, etc. Una lástima la expulsión en Kiev. Pero la final ya estaba perdida en el momento que fueron a la prórroga.

Ewa Pajor (Delantera)

Miedema, Hegerberg, Le Sommer, Kerr y Pajor. Esas son para mí las cinco mejores delanteras del planeta en estos momentos. La rapidísima y talentosa jugadora polaca dio un puñetazo encima de la mesa en 2017. Esta temporada tiene que ser la de su confirmación como una absoluta referente mundial en su posición. Rápida, ágil, con una gran aceleración con la pelota, agresiva, vehemente en la presión, con facilidad para combinar y con una facilidad pasmosa para generar ocasiones de gol. Una delantera que marcará una época en el fútbol femenino mundial.

BANQUILLO

Mary Earps

El fichaje más sorprendente de los últimos tiempos. La ex del Reading es la segunda o tercera opción de Phil Neville en la selección inglesa. Últimamente ha jugado dos partidos como titular con las «leonas». Una portera de futuro que ha fichado el Wolfsburgo para tener un «seguro» en el banquillo. Pero lo raro de su llegada no es el hecho de que era difícil imaginarse a una inglesa en Alemania, sino que jugándose una plaza para el mundial decidiese irse a competir con la mejor del mundo. Dice ella que para aprender y crecer a pasos agigantados. El tiempo dirá si hizo bien.

Anna Blässe

Una de las mejores laterales del planeta pese a su limitada capacidad técnica. Anna Blässe es todo físico e intensidad. Pero desde que se lesionó en el primer partido de la temporada parece que ha perdido protagonismo en el equipo. De hecho, Hrubesch ha dejado de convacarla para la selección. Un comodín escondido.

Noelle Maritz

Después de Popp por su expulsión, la más señalada de la final de la Champions League por su fracaso ante van de Sanden. Nunca ha sido muy rápida. Menos aún cuando estaba desfondada y ante una de las jugadoras más veloces del planeta. No creo que su suplencia se deba por aquellos desafortunados minutos; simplemente que la exigencia es máxima. Maritz es una excelente lateral a nivel defensivo. Con buen toque de balón con ambas piernas, con buenas incorporaciones al ataque; y sobre todo, mucha cabeza. Juega como una veterana a pesar de su juventud. También es verdad que lleva desde los 17 años jugando con las «grandes».

Kristine Minde

Poco a poco va teniendo más relevancia en la rotación del conjunto alemán. Ya avisó cuando llegó que sabía que necesitaría tiempo para adaptarse a un ritmo más elevado que la Damallsvenskan. Ya sea de extremo o lateral, la buena de Kristine Minde siempre cumple. Una jugadora de equipo curtida ya en mil batallas con la selección noruega pese a sus apenas 26 añitos.

Ella Masar

Lejos del talento excepcional del tridente o cuarteto titular de las lobas, Ella Masar aporta su experiencia y entrega en beneficio del colectivo. Fichó por el campeón alemán para probarse con las mejores. Era una reválida personal. La temporada pasada tuvo muchos minutos dando descanso a Pajor o Hansen. Su polivalencia y espíritu de lucha le hacen aportar siempre al grupo. Una jugadora importante tanto en el campo como fuera de él. Un doblete suyo le dio matemáticamente el titulo de liga al VfL la temporada pasada.

Zsanett Jakabfi

La mejor jugadora húngara de la historia se ha visto forzada a cambiar su estilo de juego por culpa de las innumerables lesiones. De aquella extremo eléctrica y con una aceleración que marcaba las diferencias; a una delantera centro que necesita mucho espacio para correr y ser diferencial. Ya no tendrá esa «chispa» de antaño, pero sigue siendo una jugadora que puede brillar perfectamente en la élite del fútbol femenino mundial. Sigue aportando y marcando goles. Pero sin la brillantez de otros tiempos.

Joelle Wedemeyer

Poco a poco va mejorando, pero sigo viéndola demasiado verde para el nivel de exigencia del Wolfsburgo. Es muy inteligente, saca muy bien el balón desde atrás; pero su poca fuerza y falta de velocidad son dos «losas» demasiado grandes para mí. Pero tanto en la selección alemana como en el propio club que le ha visto crecer confían en ella. Así que porqué voy a dudar yo, ¿no?

Lena Goessling

Ya fuese como pivote o como central, tengo la sensación de que la temporada pasada recuperamos a una versión de Lena Goessling relativamente parecida a aquella centrocampista que enamoró al continente en los primeros años de esta década. Una lástima que probablemente no esté en la eliminatoria ante el Atlético de Madrid ya que se encuentra entrenando de forma individual por culpa de una lesión.

Pia Wolter

Dudo mucho que veamos a Wolter en la eliminatoria. Es una apuesta a medio plazo. Seguro que en unos años veremos a la ex del Werder Bremen en el lateral del equipo de la Volkswagen. Paciencia.

No jugarán: Jana Burmeister, Melina Loeck, Katharina Baunach, Meret Wittje y Anna-Lena Stolze.

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