
Ayer saltaron todas las alarmas y noticias curiosas, indignadas e insultantes hacia la RFEF por el desliz de dar un trofeo de campeón con una placa en la que se identificaba “Campeón FC Barcelona 2010-2011”.
A día de hoy, nadie ha explicado nada pero se puede teorizar fácilmente que no es tal el error. Actualmente está de moda (y se suele ver en la televisión) que cuando un equipo gana la competición se grabe en el instante, como sucede en la Champions League o nuestra propia Copa del Rey de fútbol.
Hay que identificar el trofeo. El actual trofeo de Copa de la Reina debutó el año pasado en Las Rozas, siendo la primera vez que se entregaba esa nueva copa. Se intentó que fuera el año anterior, en Basauri, pero la creación no llegó a tiempo. El Espanyol fue el último en alzarse con ese trofeo que pasó a la historia, en 2010.
El año pasado, en Las Rozas, llegó una nueva copa, más grande, majestuosa, con el logo de la RFEF en su base. Un trofeo que correspondía a lo que es un campeón.

El primer campeón de dicha copa fue el FC Barcelona en la 2010-2011. Por eso, la primera y única chapa del trofeo pertenecía al equipo blaugrana. Al carecer de grabadores en directo habrá que esperar unos días para que las pericas puedan gozar de su parte del trofeo, que ostentarán en sus vitrinas hasta la próxima Copa de la Reina. Para que un club se quede con el trofeo en propiedad tendrá que obtenerla tres veces seguidas o cinco consecutivas. Otra solución hubiera sido tener las dos placas preparadas y preparar el trofeo para entregarlo al campeón ya rotulado, pero no fue posible.
Como ya se hace en otras competiciones internacionales, tenísticas o incluso futbolísticas, al trofeo se le sumará, en cuanto sea posible, la placa de “Campeón RCD Espanyol 2011-2012”.
Como podemos ver en esta última imagen del trofeo anterior, las placas se van sumando año tras año... En breves fechas, la RFEF hará lo propio con la placa del nuevo campeón.