Olympique de Lyon: ¿El fin de una era?

Después de 5 temporadas proclamándose campéon de la Champions League, el Lyon quedó eliminado de la UWCL, propiciando la destitución de Jean-Louc Vasser

El cambio parecía inminente, y llegó. Ayer, marte 27 de abril, el Olympique de Lyon anunció la destitución de Jean-Louc Vasser como entrenador del equipo francés para que lo ocupara en su lugar la exfutbolista Sonia Bompastor hasta el 30 de junio de 2023. Bompastor contará además con la también exfutbolista Camille Abily como primera entrenadora asistente.

Jean-Luc Vasseur fue anunciado como técnico del Lyon el 17 de junio de 2019, llevando al club la quinta Champions consecutiva y ganando también la liga y la copa francesa. Pese a los triunfos, a lo largo de los últimos dos años hemos visto cómo el Lyon se convertía cada vez en un equipo más terrenal, consecuencia de haber bajado el nivel pero también del resto de equipos haberlo elevado, y aunque el cambio de entrenador parecía inminente, lo cierto es que la eliminación en cuartos de final de la Champions League contra el PSG propició el cambio. Después de cinco títulos de Champions consecutivos del Lyon, ¿es este el fin de una era?

El Olympique de Lyon ha sido durante muchos años el gigante europeo y el rival a batir, ganando con solvencia y estableciendo una hegemonía en Francia y en Europa que parecía no tener fin. El Lyon se ha proclamado campeón de la D1 Femenina durante 14 temporadas de forma ininterrumpida, desde la temporada 2006-07 hasta la 2019-20. También suma 9 Copas de Francia, de las cuales las últimas 8 han sido también de forma consecutiva. El PSG, el otro grande francés, se ha visto siempre a la sombra del Lyon, pero esa situación parece estar cambiando, porque las parisinas son líderes de la D1F con un punto de ventaja sobre el Lyon y un enfrentamiento entre ambos equipos pendiente. Y además, el propio PSG ha eliminado al Lyon de la UWCL después de cinco títulos consecutivos. El momento que parecía no tener fin ha llegado y el Lyon ya no es imbatible. Y se enfrenta a numerosos cambios.

Salidas y bajas

Además de la llegada de Bompastor al mando, que en su etapa como futbolista lionesa compartío vestuario con jugadoras de la plantilla actuales como Wendie Renard, Eugénie Le Sommer, Amandine Henry y Sarah Bouhaddi, el Lyon también tendrá que hacer frente a diferentes bajas y salidas en esta nueva etapa. Saki Kumagai saldrá del equipo en verano después de 8 temporadas, y aunque no pondrán fin a su etapa en el club de forma definitiva, Dzsenifer Marozsán y Bouhaddi jugará en la NWSL hasta final de año. Además, Sara Björk ha anunciado recientemente estar embarazada. El mediocentro queda con Amandine Henry ya que, además, Damaris Egurrola se perderá lo que resta de temporada por lesión, aunque cobrará especial importancia de cara a la temporada que viene. A esto se suman las bajas de larga duración de Ada Hegerberg y Gridege Mbock. Ada lleva recayendo durante un largo tiempo y ya son prácticamente dos años sin jugar, por lo que también queda la duda de cuál será su nivel cuando vuelva, lo mismo que Mbock, que tampoco reapaerecerá esta temporada.

El Lyon entra así en una época de reconstrucción, en la que han apostado por talento joven, como es el caso de los contratos de larga duración de Damaris, Ellie Carpenter, Catarina Macario y Vicki Becho. Mantienen parte del bloque esencial con incorporación de esas joyas pero con la sensación de haber perdido esa presencia tan imponente que años atrás transmitían. Todo ello también va propiciado por el salto de calidad que han dado otros equipos europeos como lo son el Barça, Bayern, Chelsea y el propio PSG. De esta forma, tanto Lyon como Wolfsburgo han visto cómo las tornas se igualaban.

No obstante, el todopoderoso francés va a continuar en la pelea y así lo demuestra la incorporación de Bompastor al cuerpo técnico, además de los fichajes ya mencionados y el posible as en la manga que pueda guardar el presidente Jean-Michel Aulas, que respecto a su sección femenina, nunca ha pecado de ser conservador. Lo que está claro es que el fútbol femenino europeo entra en otra dimensión con las apuestas en firme de los equipos, que están haciendo que la Champions sea cada vez más igualada. Puede que sea el fin de una era para el Lyon, pero posiblemente sea el inicio de una nueva era para el fútbol femenino.