Actualizado 17/06/2020 20:14

OPINIÓN: Hombres, mujeres ¿Y viceversa?

¿Es difícil ser hombre en un mundo de mujeres?

OPINIÓN: Hombres, mujeres ¿Y viceversa?
MGomez_22 | 13/06/2017 - 13:46h.

"¿Y a ti por qué te gusta el fútbol femenino?" "¡Tú si que eres listo, que puestos a ver piernas que sean de mujeres?". "Seguro que vas a verlas porque te quieres tirar a alguna"...

Empezamos fuertes, ¿no? Pues estas son unas de esas frases que tienes que escuchar por ser hombre y aficionado al fútbol femenino. No digo que todos lo hayan tenido que escuchar, pero seguro que más de uno al leerlas se siente identificado.

Porque muchas veces no se entiende que vayas a verlas si no es por un tema extradeportivo. Porque no hay la madurez suficiente para entender que puedas ver en este fútbol –que es el mismo, solo fútbol- algo más que no se pueda resumir con un zafio chascarrillo entre machitos.

El problema es, que esta percepción del hombre que se acerca a ver el fútbol femenino, es una losa que te martillea mentalmente y que coarta, en muchas ocasiones, la forma en la que te relacionas con las protagonistas.

De primeras, nos obliga a mantener ciertas distancias. El viejo refrán de "la mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo" se hace patente. Hay una cierta desconfianza que cuesta mucho romper. Debemos ser más cuidadosos y limitar nuestros actos para que no parezca que tenemos alguna intención oculta.

Te da la sensación que te observan y se hacen esta pregunta: ¿quién es éste y a qué viene?

Pues en muchas ocasiones, venimos porque nos gusta verlas jugar; por la pasión que le echan; por ver como compaginan el fútbol con sus estudios o trabajos; porque valoramos el esfuerzo que hacer por jugar en un país que sigue sin aceptar que ellas jueguen a un deporte que era sólo propio del género masculino y, porque en la medida de lo posible, muchos intentamos dar más visibilidad a un deporte que suele adolecer de ella.

Y vamos incluso ante la incomprensión de nuestras parejas (que muchos las tenemos), la desconfianza de las familias y a veces, de las jugadoras. Nadie lo hace si vas a ver el fútbol masculino. Curioso. Y con esto no quiero decir que no haya personas que se acerquen al fútbol femenino con otras ideas. Algunas buscan algo más o quieren ser amigos de ellas cuando ni por edad ni por pura sensatez deberían serlo. Gracias a todas ellas por contribuir a que se mantengan estos prejuicios.

Seguramente alguna o alguno piense que exagero, que he tenido mala suerte o que tengo mucha imaginación. Posiblemente puede haber un poco de todo, pero a veces siento que no puedo disfrutar de este precioso mundo del fútbol femenino por mi simple condición de hombre y el miedo a que te consideren como un psicópata.

En todo caso, eso no me va a detener y no va a dejar que siga apoyando a cualquier iniciativa para fomentar el fútbol femenino. Porque me encanta. Porque me hace disfrutar. Y porque gracias a él he podido conocer a grandes personas.

Seguimos.

Carlos Belmar, diseñador gráfico y colaborador de FutFem lo podrás encontrar en Twitter en @anticronica

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