Las chicas se quejan de la discriminación de España.

Han enviado doce reivindicaciones a Jaime Lissavetzky

La pelea de un puñado de locos ha supuesto la existencia de una División de Honor femenina que pertenece al Comité Nacional de Fútbol Sala de la Federación Española de Fútbol (RFEF). Piden más atención en el aspecto económico, en el reglamentario, en el informativo, en el institucional, en el organizativo, en el promocional... y sus mentores andan desesperados y con los nudillos ensangrentados de llamar a las puertas. Por eso han hecho llegar al secretario de Estado para el deporte, Jaime Lissavetzky, un documento en el que se recogen 12 quejas al unísono con el fútbol femenino.

Económicamente viven ahogados, aunque fueron los clubes los que solicitaron en la temporada 02-03 subir la fianza federativa de 300 a 3.000 euros para evitar a los participantes inconsistentes. Sin embargo, todo lo demás ha subido y cada equipo de Honor tiene unos gastos federativos próximos a los 9.000 euros. Eso sí, reciben 1.200 de subvención por kilometraje que suelen cobrar tarde.

Se quejan de la escasa repercusión mediática que frena la entrada de patrocinadores y les niegan la opción de crear su propia asociación para alcanzar tales fines. No nos han dado argumentos serios. Dicen que la RFEF ya es una Asociación y que no está previsto, apuntan fuentes directivas, que recuerdan que sí existe una asociación masculina e incluso de jugadores de fútbol sala. Eso sí, desde la RFEF temen que la LNFS absorba a las chicas e intentan evitarlo, aunque nadie acierta a saber muy bien el por qué.

Asimismo, reclaman como prioritario tener representantes en los órganos de gobierno; poder utilizar dos plazas de extranjeras y no una.

En definitiva, si existe la División de Honor femenina es por los directivos de los clubes que se pelean con la RFEF para que las sitúen a la altura de la competición masculina por derecho.

Fernando Jaén Pte. de la asociación femenina "Queremos voz, ni siquiera voto" Pedimos la posibilidad de tener voz, ni siquiera de voto, de tener un representante en los órganos de decisión. Pretendemos que ante la nueva etapa que se abre con las elecciones en la RFEF se conozcan nuestras necesidades: poder diseñar nuestro calendario; o tener dos plazas de extranjeros y no una.

Alberto Vilar Pte. comité nacional f. sala "Tienen razón en algunos temas" Reconozco que tienen razón en algunas de sus demandas, pero trabajamos para ir cumpliendo etapas. Es cierto que no tienen representantes pero los tendrán en los órganos de gobierno. Saben que trabajamos en la creación de una categoría nacional intermedia, y que si juegan con una extranjera fue porque lo decidieron ellos.