Eurocopa 2017: Preguntas (y respuestas) que nos deja la Fase de Grupos

Se acabó la «sorprendente» fase de grupos de esta Eurocopa 2017 y llegó el tan ansiado día de descanso. Es un buen momento para intentar responder a los interrogantes que nos pueden haber surgido en estos últimos días.

¿Me acompañáis?

GRUPO A:

¿HASTA DÓNDE PUEDEN LLEGAR LOS PAÍSES BAJOS?

Sinceramente, creo que Suecia pondrá fin al «sueño» neerlandés. Sí, es cierto que han dejado muy buena impresión en el «grupo de la muerte», pero también lo es que ninguna de sus rivales las ha medido de verdad. Su defensa está prácticamente sin «probar» más allá de algún tramo de bajón que han experimentado durante sus encuentros (a mí van Veenendaal nunca me ha gustado). Con espacios se encuentran en su «salsa» (aprovechando espacio lateral-central con Martens y van de Sanden) pero las suecas son «otro nivel». No sólo son físicamente superiores sino que la experiencia en partidos clave en grades citas juega en su favor. Además de las rotaciones de Pia en la última jornada. Las neerlandesas no se han enfrentado todavía a un equipo que las exigiese atrás; y Suecia lo hará. Blackstenius y el balón parado. Más argumentos que cualquier otro rival contra el que se han enfrentado hasta el momento (La pelea física y la experiencia la tienen perdida).

¿CÓMO SE HA CLASIFICADO DINAMARCA?

Lo comentábamos antes de que comenzase el torneo. Dinamarca es una selección muy trabajada tácticamente, que comete pocos errores, que da pocas opciones y que si aprovechan las que tienen; competirán y se podrán clasificar. Tal cual. No han hecho ni más, ni menos, de lo que se esperaba de ellas. A su favor está que Noruega ha fracasado. Han demostrado lo que tienen y han llegado a su máximo nivel. No parece que tengan «cambio de marcha» y lo normal sería que intentasen buscar el 0-0 contra Alemania y esperar a la contra. Sin Pernille Harder arriba no tendrían ningún otro tipo de argumento.

¿SE PUEDE IR BÉLGICA CONTENTA?

Se pueden dar con un «canto en los dientes». Aquí siempre dijimos que las belgas no ganarían pero que serían jueces de la competición. Pues me equivoqué en lo de la victoria; pero no en la segunda teoría. Han competido a las mil maravillas dentro de sus posibilidades, que siempre fueron escasas, ante rivales superiores a ellas. No se puede pedir más de las «flamencas».

¿POR QUÉ HA FRACASADO NORUEGA?

Siempre sostuvimos que las nórdicas podían ser la gran sorpresa de la competición; pero para que se cumpliera esa premisa debían «conectar» al juego a Caroline Graham Hansen; ya que sin ella, no tendríamos señales de vida de Ada Stolsmo Hegerberg. Y los peores augurios sucedieron. Martin Sjögren decidió jugar con Hansen por dentro y con un centro del campo (él no tiene la culpa) con escaso talento para generar ni una sola jugada. Sin posibilidad de conectar a la jugadora del Wolfsburgo a los partidos, pasaban de tener la mejor dupla de la competición; a prácticamente jugar sin nadie arriba. Hansen apareció esporádicamente, y ahí sí que tiene culpa Sjögren. ¿Por qué ponerla de delantera dónde no puede marcar diferencias con tanta facilidad? ¿Por qué no cambiar al estilo directo de toda la vida?

Si bien es cierto que Sjögren ha demostrado poca capacidad de autocrítica, y de solucionar problemas sobre la marcha, también es verdad que Ada Hegerberg, como jugadora top mundial que es, podría haber intentado aparecer en el torneo. Noruega no es el Lyon; y tenía que ser consciente de ello y actuar en consecuencia.

En definitiva, culpa de todos. De Sjögren por no solucionar unos problemas que se evidenciaron en el primer partido. De sus compañeras, en menor medida, por no saber encontrar a Hegerberg y Hansen. Y de las dos estrellas, por no tirar del carro (aunque «Graham» lo intento bastantes veces).

GRUPO B:

¿SIGUE SIENDO ALEMANIA LA MÁXIMA FAVORITA?

Sin duda alguna. Es más, la sensación que transmiten, pese a estar en ese cambio de estilo precipitado, es que se han tomado la fase de grupo como si fuera una mera prueba más. Da la impresión de que están en «piloto automático» y les quedan al menos dos cambios de ritmo que todavía no han necesitado.

Steffi Jones ha probado a 21 jugadoras diferentes durante el torneo y más allá del aquel tramo de 5 minutos ante Suecia, cuando salió Blackstenius, se han paseado con una parsimonia muy llamativa, por el torneo. Dos lunares: La lentitud en el repliegue por jugar con casi todo el equipo en campo contrario; y la falta de eficacia en esta fase de grupos (porque generan ocasiones con facilidad).

¿CREEMOS EN SUECIA?

Por supuesto que sí. Yo soy de los que piensa que el «ciclo Pia» debió finalizar tras el esperpento del Mundial 2015; pero también creo que en esta Eurocopa vuelven a demostrar que en con su estilo, guste más o no, pueden ganar a cualquiera. Ante Alemania demostraron tener una gran capacidad de sufrimiento y cometieron muy poquitos errores. La derrota ante Italia, para mí, no es más que una mera anécdota por falta de concentración y tensión. Esta Suecia se puede plantar perfectamente en la final; y de hecho, creo que si Inglaterra no lo evita, lo harán (¿para volver a perder contra Alemania?).

¿RUSIA E ITALIA MEJORAN?

Yo creo que ambas selecciones pueden irse contentas de la Eurocopa. Más Rusia por su histórica victoria ante las italianas, que las de Cabrini; pero en general, a su manera, han evitado las más que previsibles goleadas ante alemanas y suecas. Avanzan en lo táctico y parece que las «promesas» quieren destacar y salir adelante. Han competido con dignidad. Poco más se les podía pedir.

Mari Paz Vilas ante Escocia.

GRUPO C:

¿POR QUÉ HA TRIUNFADO AUSTRIA?

Eran las únicas que tenían las ideas claras y han «remado» todas juntas para conseguir el objetivo. Poco más que eso. Cuando te salen las cosas, la confianza aumenta, y la victoria ante una Suiza anárquica, generó un estado de euforia del que todavía no se han bajado. Siguen siendo, «solamente», una selección bien plantada acostumbrada a competir (sus jugadoras en Bundesliga) que aprovecha lo poco que tiene. Pero como he dicho antes, la confianza y el creer en tu filosofía (porque es lo único que pueden hacer), «mueve montañas».

¿Qué pasará si se adelanta España en el partido de cuartos? Ahí estará «la prueba del algodón». Porque recordad, que todavía no han ido por detrás en el marcador.

¿QUÉ LE PASA A FRANCIA?

Francia venía con mucho «hype» a la Eurocopa por su victoria en la SheBelievesCup; pero si visteis los partidos de aquel torneo en los Estados Unidos, tampoco es que fuera un gran indicativo de su nivel actual. Recuerdo los partidos contra Inglaterra y Alemania perfectamente. Ante las inglesas no fueron capaces de generar ni una sola ocasión de gol hasta el tramo final de partido donde llegaron a ganar a las de Sampson por un gol de Renard en el descuento. Ante Alemania, dominaron la primera parte contra un equipo plagado de rotaciones, pero tuvieron que sobrevivir a una segunda parte en la que las germanas pudieron golear. En los amistosos previos también dejaron dudas.

Estados Unidos y Alemania están dando un giro a su fútbol. Están evolucionando. Y Francia, que no olvidemos que nunca ha ganado nada, necesita cambiar algo urgentemente. Quizás no su propuesta futbolística, pero está claro que algo no funciona y no hacen nada. Ya en Río 2016 se vio a una selección gala menos brillante que otros años. Si el Abily, Bussaglia, Thiney, Delie y Le Sommer no ha funcionado nunca; ¿por qué iba a funcionar ahora que las grandes selecciones evolucionan y alcanzan nuevos registros?

Aun así, siguen siendo una de las favoritas al título.

¿SE ACABÓ LA ERA DE MARTINA VOSS?

Debería. Suiza mejora pero sigue transmitiendo la sensación de que no logran aprovechar todo su potencial. Ramona Bachmann decidió liderar de forma sorprendente, ya que conocemos su habilidad para «borrarse» de las grandes citas, a las helvéticas en un torneo en el que Lara Dickenmann se borró. No consiguen que las dos jueguen bien juntas al igual que tampoco encuentran la fórmula para no ser tan vulnerables en defensa. Es un sí (porque tienen potencial), pero no (porque no terminan de aprovecharlo). Como siempre, me dejan muy «frío».

¿MERECIÓ ALGO MÁS ISLANDIA?

Yo creo que sí. Hablábamos antes de la confianza de las austriacas y lo importante que es cuando no se tiene tanto «talento». Si las islandesas hubieran sacado un punto a las francesas, estoy seguro que, pese a que no tienen tanta calidad arriba como Austria o Suiza, se hubieran metido en cuartos de final. No sé si de verdad fue tal la «decepción» que se llevaron ante Francia que las dejó noqueadas el resto del torneo, pero seguro que hubieran luchado con más vehemencia en los dos partidos posteriores.

GRUPO D:

¿PUEDEN LAS INGLESAS GANAR LA EUROCOPA?

Recuerdo comentar antes de que empezase el torneo que Inglaterra no me daba miedo por su juego ni por su plantilla, sino por su convicción de que podían ganar a cualquiera. Los estados de ánimo son parte fundamental de un equipo campeón, y Mark Sampson está sabiendo motivar y mandar mensajes positivos a sus jugadoras. Y estas se lo creen. Todas reman en la misma dirección hacia un sueño que creen, tras dar la sorpresa en el Mundial y ganar a los Estados Unidos hace unos meses, que es posible. La fe mueve montañas.

Y si a eso le unes al seleccionador que mejor plantea tácticamente los encuentros; unido a la mejor preparación física y mental de este torneo... Pues el resultado es el que es. Inglaterra parece la «única» rival de Alemania en estos momentos.

¿QUÉ NOS FALTA?

Creo que nos falta, de una vez por todas, el aprender a competir. Jugar bien, o más bien tener la posesión, no es suficiente (preguntad a Francia); y el problema es que llevamos ya 3 grandes torneos disputados, y seguimos pareciendo, perdonad la expresión, las «tontas» del torneo. En una cita en la que estamos viendo que falta talento (algo que nos sobra) y que prioriza la táctica, el carácter y la convicción; nos hemos dado un buen batacazo.

No puede ser que sabiendo la importancia de la diferencia de goles, nos dejásemos ir ante Portugal en la primera jornada. No puede ser que le propongamos a Inglaterra el partido que ellas querían. No puede ser que una selección como Escocia te cree dos ocasiones de gol de la nada y te gane. No puede ser que Vilda no lea mejor los partidos (salvo en la entrada de Mari Paz ante Escocia sus cambios han tenido 0 incidencia). No puede ser que, no dudo que intentan dar el máximo, parezca que las escocesas o las portuguesas tengan más ganas que nosotras.

Para ganar estos torneos se necesita de «intangibles» tales como el carácter, la experiencia en grandes citas, picardía, confianza, lectura de partidos, autocrítica... Y parece que no aprendemos de los errores del pasado.

Que en el grupo más fácil de la Eurocopa pasemos con 2 derrotas es una llamada de atención importante. Rectificar es de sabios. Toca hacerlo para avanzar al siguiente nivel.

*Portugal y Escocia han competido bien. Sin más. (Pese a sus carencias han conseguido dar la cara).