El sueño americano de las españolas

Las campeonas de Europa tan sólo necesitan un punto para clasificarse

El sueño americano de las españolas

Con un puesto ya asegurado en los cuartos de final del Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-19 Tailandia 2004, la selección de Estados Unidos se enfrentará este jueves a España con el objetivo de terminar líder del Grupo C y continuar imbatida en la historia de este torneo. Para las hispanas el partido será mucho más que eso ya que se juegan su presencia en la siguiente fase de la competición en la primera edición en que compiten. Las campeonas de Europa tan sólo necesitan un punto para clasificarse, como segundas o terceras del grupo en función de lo que ocurra en el partido que a la misma hora, pero en el estadio de Supachalasai de Bangkok, disputan Rusia y Corea. También Australia seguirá muy atenta los resultados de estos partidos ante la posibilidad de robarles la plaza de mejor tercero que aún queda libre.

La reciente victoria ante las asiáticas ayudó a que las españolas recuperaran la motivación y reforzaran su confianza. Ahora ya sueñan con batir a las defensoras del título y continuar haciendo historia en el fútbol femenino español, después de conseguir el primer trofeo para la vitrina de la sección en Finlandia. "Están muy motivadas, están con ganas, pero...", indica su entrenador Nacho Quereda pensando en el potencial de sus rivales.

"Lo que más nos preocupa de las norteamericanas es su capacidad de creación en el centro del campo". Y es que la visión de juego de Angie Woznuk es impresionante y sus asistencias medidas. La habilidad de la número diez para abrir huecos y servir balones en bandeja a sus letales compañeras en la delantera es una de las claves del éxito de esta generación de nuevos valores estadounidenses.

"Nos impresionó mucho el equipo español tras haberse impuesto a las alemanas en la final europea. Es un gran equipo, que están muy bien entrenado. Tienen mucha técnica y muy buenas ideas sobre el campo. Varias de sus jugadoras son muy buenas y peligrosas con el balón", explicaba por su parte el entrenador americano Mark Krikorian que en ningún caso llega relajado a este partido. Ha estudiado bien a su oponente y saldrá con sus mejores jugadoras, las más adecuadas para neutralizar a su rival, con la única intención de ganar.

"Las chicas están muy bien de ánimos, son conscientes de que si no juegan bien pueden perder, no son invencibles", así que siguen trabajando duro, después del descanso del lunes, cuando, con los deberes ya hechos, decidieron desconectar y recargar las baterías en una escapada a las Islas Phi Phi, paraíso natural donde Leonardo Di Caprio rodó "La Playa".

Grandes diferencias, grandes esperanzas

Las diferencias que separan el fútbol femenino español y el estadounidense son tan grandes como el océano que separa ambos países. Por tradición, apoyo, número de afiliadas y popularidad las norteamericanas ganan de largo a sus rivales del jueves. El fútbol de chicas se empezó a organizar adecuadamente en España en los años 80 y desde entonces, afortunadamente, se ha ido librando poco a poco el tópico machista que afirma que el balón es cosa de hombres. Pero todavía queda un largo camino por recorrer.

Mientras en EE UU, cualquier chica con habilidades para tocar el esférico puede conseguir una beca universitaria que le permite costear su formación superior mientras evoluciona deportivamente, en España las chicas tienen que pagar de sus propios bolsillos las fichas para poder jugar, y no siempre resulta fácil compaginar estudios o trabajo con deporte.

El fútbol es ampliamente apoyado en las familias norteamericanas, que colaboran con los permisos para que sus hijas acudan a los entrenamientos y las concentraciones. En el caso hispano no es lo mismo que hablemos de un hijo que de una hija, a quien se le ponen más dificultades para viajar con el equipo aunque sea para acudir a una Copa Mundial.

También son diferentes las posibilidades de concentración. Mientras Krikorian, en los últimos seis meses organizó hasta seis campus de 12 días de duración para preparar el torneo de Tailandia, Quereda sólo pudo reunir a sus jugadoras cinco días antes de tomar el avión que les llevaría hasta Bangkok.

Pese a lo arduo del camino, el técnico español confía en que la implicación con las secciones femeninas de grandes clubes como el Barcelona, Atlético de Madrid o Espanyol, entre otros, ayude a promocionar como se merece a sus chicas.

"En Estados Unidos la gente apoya a los ganadores. Por eso las futbolistas, que han ganado dos medallas olímpicas y un subcampeonato del mundo, son muy queridas por el público", explica el técnico estadounidense. Esta ley también se sigue en España y por eso tras el Campeonato de Europa de Finlandia las cosas han empezado a cambiar, especialmente en cuanto a cobertura mediática. El pase a cuartos de final en Tailandia supondría un magnífico empujón.

Con el España-EEUU, el Campeonato Mundial del Fútbol Femenino Sub-19 Tailandia 2004 se despedirá de la paradisíaca isla de Phuket que tan calurosamente ha acogido a los equipos del Grupo C.

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